El mercado clandestino de fármacos GLP-1 dispara la alerta sanitaria en Brasil
Un mercado multimillonario fuera del control sanitario
Aproximadamente el 51 % de los cerca de 7.000 millones de dólares que movería en 2026 el mercado brasileño de medicamentos para perder peso procedería de farmacias de formulación y productos introducidos desde Paraguay, según una estimación del banco Itaú BBA citada por Reuters. Ambas categorías no son equivalentes: las fórmulas magistrales están sujetas a normas e inspecciones brasileñas, mientras que las mercancías de contrabando eluden la evaluación de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, Anvisa.
Las incautaciones muestran la velocidad del fenómeno. La Asociación Brasileña de Combate a la Falsificación contabilizó 609 unidades ilegales en 2024 y 60.787 en 2025. Las confiscaciones continuaron aumentando durante 2026. En abril, agentes de la Receita Federal encontraron más de 2.500 viales de tirzepatida ocultos en recipientes de dulce de leche dentro de un autobús procedente de Paraguay. También se han detectado productos en tubos de escape de motocicletas y suelas falsas.
Qué son los agonistas de GLP-1
GLP‑1 corresponde al “péptido similar al glucagón tipo 1”, una hormona que interviene en la regulación de la glucosa, la secreción de insulina, el vaciamiento del estómago y el apetito. Medicamentos como semaglutida, tirzepatida, liraglutida y dulaglutida imitan o potencian esas funciones. Algunas presentaciones están autorizadas para diabetes tipo 2; otras cuentan con indicación específica para obesidad o sobrepeso bajo determinados criterios clínicos.
La popularidad no convierte estas sustancias en productos inocuos. Náuseas, vómitos, estreñimiento y otros trastornos gastrointestinales forman parte de los efectos conocidos. Las fichas de medicamentos como Wegovy y Mounjaro también contemplan un riesgo de pancreatitis aguda. Una conservación deficiente puede alterar las inyecciones, especialmente cuando viajan sin una cadena de frío controlada.
Complicaciones y muertes bajo investigación
Entre 2018 y mediados de agosto de 2026, las autoridades brasileñas registraron más de 3.600 complicaciones y 83 fallecimientos asociados temporalmente con medicamentos para adelgazar que permanecían bajo investigación. Más del 60 % de las complicaciones fue notificado durante 2025 y 2026. Es esencial subrayar que una notificación no demuestra causalidad y que Reuters no pudo determinar qué papel desempeñaron las versiones clandestinas en todos esos casos.
La propia Anvisa había comunicado en febrero que, entre 2020 y el 7 de diciembre de 2025, recibió 145 notificaciones de sospechas de reacciones adversas y seis casos sospechosos con desenlace mortal. El organismo advirtió de pancreatitis aguda, incluidas formas necrotizantes y potencialmente fatales, pero sostuvo que la relación entre beneficios y riesgos de los productos aprobados seguía siendo favorable cuando se utilizaban conforme a la indicación y bajo control profesional.
El incentivo económico del contrabando
El precio es uno de los principales impulsores. Reuters comparó aproximadamente 75 dólares por seis semanas de un producto paraguayo no evaluado en Brasil con unos 290 dólares por cuatro semanas de la dosis inicial de Mounjaro y cerca de 340 dólares por una caja de dosis alta de Wegovy adquirida mediante un programa de apoyo. Las dosis no son directamente comparables porque utilizan principios activos diferentes.
La investigación documentó ventas en mercados callejeros, peluquerías, gimnasios y redes informales. Este circuito dificulta comprobar la identidad del proveedor, la concentración del ingrediente, las condiciones de fabricación y la temperatura de almacenamiento. También facilita la administración sin diagnóstico, sin ajuste progresivo de la dosis y sin vigilancia de síntomas que requieren atención médica.
Regulación y alternativas autorizadas
Desde junio de 2025, las farmacias brasileñas deben retener una de las dos copias de la receta utilizada para comprar agonistas de GLP‑1. La prescripción tiene una validez máxima de 90 días. La medida abarca productos como Ozempic, Wegovy y Mounjaro y busca limitar el uso indiscriminado, especialmente fuera de las indicaciones aprobadas.
El regulador también intenta aumentar la competencia legal. El 26 de mayo de 2026 aprobó Ozivy, la primera pluma brasileña de semaglutida sintética análoga a Ozempic, después de revisar sus datos de eficacia, seguridad y calidad. Su autorización inicial corresponde al tratamiento de adultos con diabetes tipo 2 insuficientemente controlada, no a cualquier uso estético.
El desafío de reducir la demanda ilegal
Anvisa confía en que productos autorizados más económicos desplacen parte del contrabando. Sin embargo, la estrategia requiere fiscalización fronteriza, trazabilidad, control de la publicidad realizada por personas influyentes y educación sanitaria. La disponibilidad de una alternativa regulada no garantiza por sí sola que los consumidores abandonen canales informales consolidados.
Los próximos indicadores serán las incautaciones de 2026, las notificaciones en el sistema VigiMed y la evolución de precios tras la entrada de competidores nacionales. También será necesario separar estadísticamente los eventos adversos relacionados con medicamentos autorizados, preparados magistrales y productos ilegales. Esa distinción permitirá medir mejor el riesgo sin presentar como peligrosos, de manera indiscriminada, tratamientos que pueden resultar eficaces cuando están correctamente indicados y supervisados.