Enric Mas gana la Vuelta 2026 y cierra doce años de espera del ciclismo español
Granada confirmó la primera gran vuelta de Mas
La etapa final recorrió 112 kilómetros con salida y llegada en Granada. La ciudad acogió por primera vez el desenlace definitivo de la Vuelta en sus 81 ediciones, según la crónica oficial de la organización. Mas comenzó la jornada con una diferencia suficiente para afrontar el recorrido bajo el control de Movistar.
El pelotón permitió los actos tradicionales de celebración antes de que comenzara la disputa real por la etapa. Mas pudo fotografiarse con sus compañeros, brindar por el triunfo y recibir las felicitaciones de otros corredores, aunque la victoria general no quedó formalmente cerrada hasta atravesar la meta.
El mallorquín terminó la Vuelta con un tiempo acumulado de 73 horas, 52 minutos y 55 segundos. Roglic ocupó la segunda posición, a 2:15, y Felix Gall completó el podio a 2:44. Richard Carapaz fue cuarto a 6:54 y Sepp Kuss concluyó quinto a 8:45, de acuerdo con la clasificación oficial.
Tobias Halland Johannessen ganó la etapa después de marcharse junto con Alessandro Romele. Ambos distanciaron a Matthew Brennan durante el último kilómetro y resolvieron la victoria mediante un esprint entre dos. El resultado parcial no amenazó el orden de la clasificación general.
La montaña decidió la Vuelta el sábado
Mas había llegado al fin de semana con 1 minuto y 37 segundos sobre Roglic. La diferencia todavía permitía una ofensiva del esloveno durante la vigésima etapa, una jornada de 186 kilómetros, aproximadamente 5.000 metros de desnivel y final en el Collado del Alguacil.
La ascensión definitiva tenía 17 kilómetros y concentraba su mayor dureza en los últimos 8,3, con una pendiente media del 9,8%. Movistar controló los ataques iniciales y mantuvo a Mas acompañado hasta que la selección dejó juntos a los principales aspirantes.
El líder atacó cerca del final y consiguió distanciar a Roglic. El esloveno no sufrió un hundimiento completo, pero perdió otros 38 segundos y quedó a 2:15. Ese margen transformó la jornada granadina en una etapa de confirmación, salvo accidente o avería extraordinaria.
Mikel Landa ganó aquella etapa de montaña, mientras Mas obtuvo el resultado decisivo para la general. La información de Reuters sobre la jornada destacó que el español superó la última gran prueba y quedó prácticamente asegurado como vencedor.
Un liderato asumido después del abandono de Pogacar
La carrera cambió durante la octava etapa, cuando Tadej Pogacar sufrió una caída y abandonó. Mas heredó entonces el maillot rojo, pero conservarlo exigía responder durante casi dos semanas a Roglic, Gall y el resto de los candidatos.
Su victoria no puede reducirse a aquella retirada. El corredor de Movistar defendió el liderato en la montaña, limitó las pérdidas durante la contrarreloj de Jerez y amplió la ventaja cuando Roglic debía atacar en el Collado del Alguacil.
En la prueba contra el reloj cedió únicamente 33 segundos respecto al esloveno. Mas terminó duodécimo y salió de Jerez con 1:37, una pérdida inferior a la que podía esperarse frente a un rival con cuatro victorias anteriores en contrarrelojes de la Vuelta.
La administración de esfuerzos resultó esencial. Movistar evitó perseguir etapas que no afectaban a la general, protegió al líder durante las llegadas rápidas y reservó corredores para las jornadas de montaña. Esa estrategia permitió que Mas llegara al último fin de semana sin una crisis grave.
El premio después de tres segundos puestos
Mas había terminado segundo en la Vuelta en 2018, 2021 y 2022. Las tres posiciones reforzaron su condición de especialista en carreras de tres semanas, pero también prolongaron la ausencia de una victoria que definiera su trayectoria.
El triunfo de 2026 modifica esa lectura. A los 31 años, el español se convierte en el sexagésimo cuarto ganador de la carrera y en el vigesimoquinto representante nacional que conquista la clasificación general, según los datos difundidos por La Vuelta.
La crónica de Reuters sobre el desenlace subrayó que se trata de su primera gran vuelta. La agencia recordó asimismo sus tres segundos puestos anteriores y la espera española iniciada tras la victoria de Contador en 2014.
El dato histórico requiere precisión: España había conseguido triunfos parciales y posiciones relevantes durante este periodo, pero no la clasificación general de su principal ronda. Mas cierra exactamente una espera de doce años entre los títulos de 2014 y 2026.
Movistar recupera una victoria diez años después
El éxito también termina una sequía para Movistar. La formación española no ganaba la clasificación general de la Vuelta desde Nairo Quintana en 2016. Durante la década posterior había alcanzado varios podios sin ocupar el primer puesto.
El equipo sostuvo a Mas mediante una estrategia conservadora cuando el recorrido lo exigía y agresiva en la última montaña. Proteger una ventaja durante dos semanas implicó controlar escapadas potencialmente peligrosas, evitar cortes por viento y mantener al líder lejos de caídas en finales rápidos.
Mas no ganó una etapa, pero la clasificación general premia el tiempo acumulado, no el número de victorias parciales. Su regularidad, la contrarreloj de Jerez y el ataque del sábado produjeron una ventaja superior a dos minutos sobre Roglic.
El resultado refuerza además la continuidad de un proyecto construido durante años alrededor del mallorquín. Las anteriores derrotas podían cuestionar su capacidad para culminar una gran vuelta; Granada aporta ahora una respuesta concreta, respaldada por la clasificación final.
Van Aert, Buitrago y Onley completaron los premios
Wout van Aert conquistó la clasificación por puntos después de ganar dos etapas y trabajar como lanzador de Matthew Brennan. El belga se convirtió en el decimotercer representante de su país que obtiene el maillot verde de la Vuelta.
Santiago Buitrago ganó la clasificación de la montaña. La organización lo identifica como el quinto ciclista colombiano que termina la carrera al frente de esa categoría. Oscar Onley, sexto en la general a 9:28, fue el mejor joven y el primer británico que obtiene esa distinción.
Jakob Omrzel concluyó séptimo, a 10:38, después de ganar una etapa y permanecer entre los mejores durante su debut. Los resultados secundarios describen una edición abierta a corredores de perfiles distintos, desde escaladores hasta velocistas capaces de superar recorridos ondulados.
El balance principal pertenece, sin embargo, a Mas. Recibió el liderato después de una incidencia ajena, pero lo defendió frente a rivales directos y lo consolidó mediante un ataque propio. Granada no coronó una ventaja provisional: confirmó la mejor carrera de su trayectoria profesional.