La búsqueda terminó en una colonia de jardines
Unidades especiales localizaron al sospechoso hacia las 18:00 del domingo en una colonia de huertos situada en la calle Ruhlebener, en Spandau, al oeste de Berlín. Según el comunicado conjunto de la Policía y la Fiscalía General de la ciudad, el joven se abalanzó presuntamente sobre los agentes con un arma blanca, tras lo cual estos dispararon.
El sospechoso sufrió heridas mortales y falleció en el lugar pese a los intentos de reanimación de los bomberos. La investigación sobre la intervención policial continúa y deberá establecer la secuencia exacta, la distancia desde la que se efectuaron los disparos y si se siguieron los protocolos aplicables al uso de fuerza letal.
Las autoridades habían difundido previamente una fotografía del hombre y pedido a la ciudadanía que no intentara aproximarse a él. Reuters lo identificó como Abdul B., ciudadano alemán de ascendencia libanesa nacido en 2005. La convención periodística de publicar únicamente la inicial responde a las normas alemanas de protección de la identidad de sospechosos.
El fallecimiento impide interrogar directamente al principal investigado. Por ello, los investigadores dependerán de pruebas digitales, imágenes de cámaras, comunicaciones, testimonios, análisis del vehículo y cualquier vínculo con otras personas. La Policía había indicado que una o varias personas pudieron abandonar el automóvil después del atropello, por lo que todavía debe aclararse si actuó solo.
Un vehículo irrumpió en Tiergarten durante el Orgullo
El ataque ocurrió alrededor de las 22:00 del sábado 25 de julio en Ahornsteig, dentro del parque Tiergarten y cerca de la Puerta de Brandeburgo. Un vehículo blanco entró en la zona, atropelló a varias personas y terminó chocando contra un árbol. Cuando llegaron los servicios de emergencia, se encontraba vacío.
Las autoridades comunicaron posteriormente que algunas víctimas también habían sido heridas con un instrumento cortante. El balance más reciente citado por Reuters es de una persona muerta y 29 heridas, varias de ellas de gravedad. Las cifras iniciales fueron menores y variaron mientras hospitales, Policía y bomberos consolidaban la información.
El lugar se encontraba próximo a las celebraciones del Christopher Street Day —CSD—, el nombre habitual del Orgullo LGBTQ+ en Alemania. La denominación recuerda la calle neoyorquina donde se encuentra el Stonewall Inn, escenario en 1969 de protestas consideradas fundamentales para el movimiento moderno por los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans y queer.
Cientos de miles de personas habían participado durante el día en uno de los mayores acontecimientos del Orgullo en Europa. El programa fue interrumpido después del ataque. El CSD berlinés comenzó en 1979 como una manifestación pequeña y se ha transformado en una celebración multitudinaria acompañada de reivindicaciones contra la discriminación.
Las autoridades apuntan a una motivación islamista
El ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, afirmó que los indicios disponibles apuntan a un atentado islamista. Explicó que el sospechoso era conocido por numerosos delitos, un proceso de radicalización y su relación con círculos extremistas. Reuters informó de que había salido de un centro de detención juvenil dos meses antes.
Fuentes de seguridad citadas por la agencia señalaron que los servicios de inteligencia interiores lo conocían y lo clasificaban entre varios centenares de personas potencialmente peligrosas. También había sido condenado por preparar un acto grave de violencia contra el Estado.
La calificación política de posible terrorismo islamista no sustituye la conclusión judicial. Para establecer formalmente el móvil será necesario examinar comunicaciones, búsquedas, contactos, posibles reivindicaciones y la selección del objetivo. Antes de localizar al sospechoso, la Policía reconocía que desconocía su función exacta, la secuencia completa y el motivo específico.
Debe evitarse asimismo atribuir responsabilidad colectiva a una comunidad religiosa o migrante. El islamismo extremista es una ideología política violenta y no representa a los musulmanes en general. La condición de ciudadano alemán y el nacimiento del sospechoso en el país también contradicen una lectura exclusivamente centrada en el control fronterizo.
El caso plantea preguntas sobre la vigilancia preventiva
La información sobre antecedentes y clasificación de riesgo ha provocado preguntas sobre por qué el sospechoso se encontraba en libertad y qué vigilancia recibía. Dobrindt admitió que habría sido aconsejable mantenerlo bajo custodia, en respuesta a informaciones sobre una condena suspendida.
En un Estado de derecho, la clasificación policial de una persona como peligrosa no permite encarcelarla indefinidamente sin una base penal concreta. Las autoridades deben equilibrar la prevención con los límites constitucionales sobre vigilancia, detención y proporcionalidad. El debate se centrará en si existían elementos suficientes para adoptar medidas legales adicionales y si las instituciones compartieron correctamente la información.
Alemania ha sufrido varios ataques con vehículos contra multitudes, aunque sus motivaciones han sido diferentes. Algunos estuvieron vinculados al extremismo, otros a problemas psiquiátricos y otros permanecieron sujetos a controversia. Agruparlos automáticamente bajo una única explicación dificultaría identificar los fallos específicos de cada caso.
La investigación también deberá determinar si el Orgullo fue elegido deliberadamente por su significado político y por la identidad de los asistentes. Esa cuestión resulta esencial para establecer si hubo, además del posible terrorismo, un delito motivado por odio contra la comunidad LGBTQ+.
Duelo público y presión política
Miles de personas acudieron el domingo a una vigilia junto a la Puerta de Brandeburgo. En Tiergarten se depositaron flores y velas, mientras se celebraba un servicio conmemorativo en la iglesia de Santa María. El alcalde berlinés, Kai Wegner, describió el atentado como un ataque contra una sociedad libre y cosmopolita.
El canciller Friedrich Merz prometió defender la libertad, la apertura y el carácter liberal del país. Representantes europeos transmitieron solidaridad con las víctimas. La respuesta busca impedir que el ataque consiga su posible objetivo de intimidar a la comunidad y restringir su presencia en el espacio público.
El episodio se produce antes de elecciones regionales previstas para septiembre y en un periodo de dificultades para la coalición gubernamental. La oposición de extrema derecha, Alternativa para Alemania —AfD—, situó rápidamente el caso dentro de su campaña sobre inmigración y seguridad. Otros partidos reclamaron actuar contra el islamismo sin utilizar la tragedia para estigmatizar comunidades enteras.
Las decisiones inmediatas afectarán a la seguridad de actos multitudinarios, la vigilancia de personas radicalizadas y la coordinación entre Policía, Fiscalía y servicios de inteligencia. También se investigará de forma independiente la muerte del sospechoso durante el operativo, una exigencia normal cuando agentes emplean armas de fuego.
El balance final todavía puede cambiar según la evolución médica de los heridos. La prioridad informativa es distinguir entre hechos confirmados —el atropello, las heridas con arma blanca, la muerte de una víctima y el fallecimiento del sospechoso— y las cuestiones pendientes: el móvil completo, la existencia de cómplices y los posibles fallos institucionales que precedieron al ataque.