La comparecencia de Maduro, programada para las 12:00 hora local (18:00 CET) ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, marcará su primera aparición pública desde la operación militar estadounidense conocida como “Resolución Absoluta” que culminó con su detención junto a su esposa, Cilia Flores, en la capital venezolana. Hellerstein, de 92 años y nombrado por Bill Clinton hace casi tres décadas, presidirá la audiencia inicial en la que se comunicarán los cargos, se asignará defensa legal y se determinará la situación de prisión preventiva o fianza.
Maduro enfrenta cuatro cargos federales formulados en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York: conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer tales artefactos en apoyo a actividades criminales. La fiscal general Pam Bondi ha descrito al ex mandatario y a Flores como “narcotraficantes internacionales”, acusándolos de liderar el Cartel de los Soles y colaborar con el Tren de Aragua, organizaciones clasificadas como terroristas por Washington.
Los documentos judiciales sostienen que Maduro y sus colaboradores habrían utilizado el aparato estatal venezolano para exportar toneladas de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, enriqueciendo a sus líderes mediante el narcotráfico protegido por la estructura de poder. Flores enfrenta imputaciones similares por su presunto rol en operaciones logísticas y financieras de la red, según los fiscales federales.
La defensa de Maduro podría argumentar la inmunidad de jefe de Estado, aunque el Departamento de Justicia sostiene que no aplica porque Estados Unidos no reconoce su legitimidad presidencial y lo considera líder de una organización criminal. Expertos legales como el fiscal retirado Dick Corrigan, que participó en el caso Noriega, afirman que la falta de reconocimiento internacional a su mandato desde 2018 debilita esa posición.
El juicio se desarrollará en el mismo distrito donde se condenó recientemente al ex presidente hondureño Juan Orlando Hernández por narcotráfico, un caso que Trump indultó en días previos. Maduro y Flores permanecen en custodia federal desde su traslado a una instalación de la DEA, con expectativas de prisión preventiva durante el proceso.
En Caracas, Delcy Rodríguez, designada presidenta interina por el Tribunal Supremo de Justicia, ha creado una comisión para gestionar la liberación de Maduro y ha invitado a Estados Unidos a una agenda de cooperación, en un intento de rebajar tensiones. Mientras tanto, concentraciones de apoyo a Maduro se prevén ante el juzgado neoyorquino, en un contexto de alta seguridad y cobertura mediática global.