Tensión en el Golfo | EEUU ataca lanzadores iraníes e Irán responde en Jordania

EUU ataca lanzadores iraníes en Hormuz e Irán responde con misiles en Jordania

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Estados Unidos atacó el domingo 30 de agosto dos lanzadores iraníes en la isla de Larak, situada en el estrecho de Hormuz, al considerar que preparaban cohetes con minas marítimas. Irán respondió durante la madrugada del lunes con misiles balísticos dirigidos contra instalaciones estadounidenses en Jordania, ocho de los cuales fueron interceptados por las fuerzas jordanas. La reanudación de los combates amenaza el tráfico energético y las iniciativas diplomáticas para estabilizar el estrecho.

Primer ataque estadounidense desde julio

El Mando Central de Estados Unidos, conocido como CENTCOM por sus siglas en inglés, aseguró que sus fuerzas observaron a miembros de la Guardia Revolucionaria iraní preparando lanzadores en Larak. Según la versión estadounidense, los equipos iban a disparar cohetes que transportarían minas hacia las rutas internacionales del estrecho de Hormuz. Washington describió la operación como una acción “limitada y precisa” frente a una amenaza inminente contra marinos civiles y embarcaciones comerciales.

La isla de Larak se encuentra cerca del puerto iraní de Bandar Abbas y domina el acceso oriental al golfo Pérsico. Su posición permite vigilar las rutas por las que transitan petroleros y buques de gas natural licuado. Medios semioficiales iraníes informaron de explosiones en la zona, mientras la Guardia Revolucionaria reconoció muertos y heridos entre sus integrantes y otros ciudadanos, sin proporcionar inicialmente un balance verificable.

El ataque fue la primera operación militar estadounidense conocida contra Irán desde finales de julio. A comienzos de agosto, Washington había suspendido nuevas ofensivas por petición de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Durante esa pausa, la Administración de Donald Trump había anunciado que concentraría su presión en sanciones económicas y medidas contra entidades extranjeras que continuaran gestionando fondos iraníes.

Irán dirige su respuesta hacia Jordania

La televisión estatal iraní difundió imágenes que presentó como el lanzamiento de misiles balísticos contra dos instalaciones estadounidenses en Jordania. Las imágenes y los resultados concretos de la operación no pudieron verificarse de manera independiente. Las fuerzas armadas jordanas informaron de que interceptaron ocho proyectiles que entraron en su espacio aéreo durante la madrugada del lunes.

No existía al cierre un balance confirmado de víctimas o daños en las bases señaladas por Teherán. Una fuente estadounidense citada por medios de ese país indicó que casi todos los proyectiles habían sido interceptados y que no se apreciaban consecuencias significativas, pero esa evaluación todavía debía ser completada por las autoridades militares.

Los misiles balísticos se desplazan a gran velocidad y siguen trayectorias que dificultan la interceptación. Su lanzamiento contra instalaciones estadounidenses en un tercer país amplía el riesgo regional: Jordania debe proteger su territorio y, al mismo tiempo, evitar que la utilización de sus bases y defensas aéreas la arrastre aún más hacia la guerra.

El estrecho continúa lejos de la normalidad

El intercambio se produce después de que Estados Unidos anunciara la retirada de minas en las rutas internacionales de Hormuz. Trump sostiene que el estrecho está abierto, pero la Marina de la Guardia Revolucionaria rechaza esa afirmación y mantiene que las embarcaciones no pueden navegar sin autorización iraní.

Los datos marítimos citados por Reuters mostraron apenas cinco buques visibles al día durante el fin de semana. El número real podría ser superior porque algunos barcos desconectan el Sistema de Identificación Automática, conocido como AIS, para reducir el riesgo de ser localizados. Antes de la guerra transitaban aproximadamente 130 embarcaciones diarias, según las cifras recogidas por AP.

Hormuz canalizaba cerca del 20% de los cargamentos mundiales de petróleo y gas natural licuado antes del bloqueo derivado de la guerra. La importancia del paso no depende únicamente del crudo iraní: también constituye la principal salida marítima para exportadores como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait y Qatar.

El petróleo reacciona al nuevo enfrentamiento

El precio del crudo estadounidense subió un 1,8%, hasta 84,94 dólares por barril, después del ataque, mientras el Brent —referencia internacional— avanzó un 1,9%, hasta 89,79 dólares, según AP. La reacción refleja el temor a nuevas restricciones, aunque no demuestra por sí misma una interrupción adicional del suministro.

Las navieras deben considerar el peligro de minas, misiles, abordajes y daños accidentales. Aunque una ruta haya sido despejada, las primas de seguro y las exigencias de seguridad de las tripulaciones pueden impedir una recuperación rápida. Cada episodio obliga además a revisar cartas náuticas, avisos marítimos y planes de emergencia.

La presión puede extenderse a los precios de combustibles, fertilizantes y transporte. Una parte significativa del gas natural licuado de Qatar también utiliza Hormuz, por lo que una interrupción prolongada afectaría especialmente a los mercados asiáticos y europeos que dependen de cargamentos marítimos.

Trump publica un vídeo sintético sobre Kharg

Horas después, Trump afirmó en su red social que la isla iraní de Kharg estaba siendo destruida y acompañó el mensaje con un vídeo de explosiones. Reuters determinó mediante herramientas de análisis que la grabación era, con alta probabilidad, sintética. Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Defensa aportaron pruebas de un ataque contra la isla.

Kharg gestionaba alrededor del 90% de las exportaciones petroleras iraníes antes de la guerra, de acuerdo con Reuters. Una operación contra sus terminales tendría consecuencias económicas y ambientales mucho mayores que el ataque reconocido en Larak. Por ello, la publicación presidencial no debe tratarse como confirmación de una ofensiva real.

La diferencia es fundamental desde el punto de vista informativo: están confirmados el ataque estadounidense contra dos lanzadores en Larak y la respuesta iraní hacia Jordania; no está verificado que Kharg haya sido atacada. El empleo de imágenes generadas para ilustrar una afirmación bélica aumenta el riesgo de desinformación durante una crisis.

Diplomacia y sanciones bajo presión

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció que Washington prevé imponer sanciones secundarias cada semana, inicialmente contra bancos que gestionen fondos relacionados con Irán. Estas sanciones buscan penalizar también a empresas y entidades de terceros países, incluso cuando no sean estadounidenses.

Irán conserva, sin embargo, capacidad militar para amenazar la navegación. Teherán sostiene además que Estados Unidos no puede utilizar el estrecho hasta cumplir un memorando alcanzado en junio y que la futura administración del paso debe negociarse con Omán. Washington rechaza que Irán pueda condicionar la libertad de navegación internacional.

El nuevo intercambio demuestra que la pausa militar no equivalía a una desescalada consolidada. Los indicadores inmediatos serán la ausencia o aparición de nuevos ataques, el balance definitivo en Larak, la seguridad de las bases estadounidenses y el número real de buques que atraviesen Hormuz durante los próximos días.

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