Un duelo estadounidense decidido al límite
Pegula necesitó tres parciales y un desempate para superar un partido marcado por los cambios de iniciativa. Anisimova quedó inicialmente 3-1 abajo, pero recuperó el quiebre y redujo la diferencia hasta 5-4. La número tres mundial evitó que esa reacción alterara el desenlace del primer set: mantuvo su servicio en blanco y cerró el parcial por 6-4 después de 34 minutos.
El segundo set presentó una dinámica opuesta. Anisimova atacó con mayor decisión las devoluciones y convirtió su primera oportunidad de quiebre para colocarse 3-0. Pegula solicitó entonces una pausa médica, aunque pudo continuar el partido. Su rival volvió a romperle el saque y construyó una ventaja de 4-0 antes de que Pegula recuperara uno de los servicios perdidos. Anisimova no permitió una remontada completa y selló el 6-2.
Pegula sobrevivió a la remontada final
La reacción física y competitiva de Pegula se hizo visible al comienzo del tercer parcial. Ganó los tres primeros juegos, con dos quiebres, y llegó a disponer de una ventaja de 5-3. El marcador parecía encaminarse hacia un cierre relativamente controlado, pero Anisimova elevó otra vez la agresividad de sus golpes y enlazó tres juegos para adelantarse 6-5.
Pegula sostuvo el siguiente turno de servicio y trasladó la decisión al desempate. Allí administró mejor los primeros golpes de cada punto y se impuso por 7-4. La estadounidense convirtió su primera oportunidad de partido para completar el 6-4, 2-6 y 7-6(4). Reuters verificó el resultado, la evolución de los tres sets y la pausa médica.
La diferencia no estuvo en una superioridad constante, sino en la capacidad de Pegula para detener dos secuencias adversas. La primera llegó después de perder claramente el segundo set; la segunda, cuando Anisimova remontó el 5-3 del parcial definitivo y quedó a un juego de completar su propia recuperación. Pegula respondió sin precipitación en su último servicio y trasladó esa estabilidad al desempate.
Los errores limitaron la remontada de Anisimova
Anisimova produjo fases de tenis ofensivo con las que desplazó a Pegula y llegó a convertir las cinco oportunidades de quiebre que generó, según la crónica de AFP. Sin embargo, terminó el encuentro con 56 errores no forzados. Esa cifra, atribuida por Reuters a las estadísticas del partido, ayuda a explicar por qué no pudo transformar sus mejores tramos en una victoria.
Los fallos tuvieron especial importancia en los intercambios en los que Pegula consiguió neutralizar el primer ataque. Anisimova encontró numerosos golpes ganadores cuando pudo tomar la iniciativa, pero perdió precisión al verse obligada a construir puntos más largos. Pegula aceptó jugar con mayor margen sobre la red y esperó oportunidades para modificar la dirección de la pelota.
El resultado prolongó además una tendencia directa entre ambas jugadoras. Pegula ha ganado los seis enfrentamientos profesionales disputados contra Anisimova, de acuerdo con la crónica de AFP publicada tras los cuartos de final. La estadística no eliminó la dificultad del partido, pero confirmó la capacidad de Pegula para encontrar soluciones ante una rival que la sometió a una presión considerable.
Swiatek avanzó tras la retirada de Rybakina
La siguiente adversaria de Pegula será Iga Swiatek. La polaca avanzó cuando Elena Rybakina se retiró por una lesión en el tobillo mientras perdía 4-1 en el primer set. La retirada está confirmada; en ausencia de un diagnóstico médico público más detallado, no corresponde establecer el alcance de la lesión ni anticipar su disponibilidad para próximos torneos.
Swiatek llega a la semifinal con una racha de diez victorias consecutivas. Su secuencia incluye el título del torneo de Toronto, cuya final ganó precisamente frente a Rybakina. La campeona defensora de Cincinnati había alcanzado los cuartos después de vencer 6-3 y 6-3 a Diane Parry.
El enfrentamiento de semifinales medirá dos formas diferentes de controlar el fondo de la pista. Swiatek suele buscar una ventaja territorial inmediata con la devolución y la velocidad de su derecha, mientras Pegula destaca por tomar la pelota pronto y redirigir el ritmo sin necesidad de realizar preparaciones amplias. El servicio de Pegula y su capacidad para proteger el segundo saque serán especialmente importantes ante la presión de la polaca.
Cincinnati entra en su tramo decisivo
La victoria instala a Pegula entre las cuatro últimas jugadoras de un WTA 1000 que concluye el domingo 23 de agosto. El calendario oficial del torneo sitúa las semifinales de individuales el 22 de agosto y las dos finales el día siguiente. Cincinnati constituye, además, la última gran escala conjunta de los circuitos masculino y femenino antes del Abierto de Estados Unidos.
Pegula llega a esa fase después de dos partidos consecutivos a tres sets. En la ronda anterior había vencido a Sorana Cirstea por 6-2, 4-6 y 7-5. La carga competitiva obliga a prestar atención a su recuperación, especialmente después de la pausa médica frente a Anisimova, aunque la jugadora terminó el encuentro y no se ha comunicado una lesión que le impida disputar la semifinal.
La estadounidense no obtuvo el pase mediante una actuación lineal, pero sí a través de varias respuestas consecutivas: cerró el primer set cuando Anisimova se aproximaba, regresó después de perder el segundo y contuvo una última remontada en el tercero. Esa capacidad para resolver situaciones de presión será el principal argumento de Pegula ante una Swiatek que llega con diez triunfos seguidos.