Numismática | Una moneda chipriota de 2.500 años aparece en una playa de Ashdod

Una moneda chipriota de hace 2.500 años aparece completa en una playa de Ashdod

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Un trabajador municipal que buscaba objetos perdidos por los bañistas encontró en una playa de Ashdod una moneda acuñada en la ciudad chipriota de Salamina hacia mediados del siglo V antes de nuestra era. La Autoridad de Antigüedades de Israel anunció el 26 de julio que es el primer ejemplar de este tipo localizado en el país con una procedencia conocida.

Un hallazgo de junio anunciado a finales de julio

Avi Chaprak, subdirector del Departamento de Playas de Ashdod, suele ayudar a visitantes y residentes a encontrar joyas, llaves y otros objetos perdidos en la arena. Durante una de esas búsquedas, realizada aproximadamente un mes antes del anuncio oficial, encontró una pieza metálica que parecía antigua.

Chaprak entregó el objeto a la Autoridad de Antigüedades de Israel —IAA, por sus siglas en inglés—, conforme a la legislación nacional. El Departamento de Monedas de la institución lo examinó y concluyó que era un ejemplar procedente de Chipre con alrededor de 2.500 años de antigüedad.

La IAA hizo público el resultado el domingo 26 de julio de 2026. La fecha del hallazgo físico, situada aproximadamente en junio, no coincide por tanto con la fecha de difusión. The Times of Israel documentó el anuncio y la identificación institucional.

Una moneda acuñada en la antigua Salamina

La pieza fue fabricada hacia mediados del siglo V antes de nuestra era en Salamina, una ciudad situada en la costa oriental de Chipre. En aquella época la isla se encontraba bajo dominio del Imperio aqueménida persa, aunque sus ciudades conservaban autoridades, sistemas de acuñación y símbolos propios.

La moneda pesa cerca de 11 gramos y corresponde a un valor conocido como siglos. A primera vista parecía ser de plata, pero el análisis reveló un núcleo de otro metal recubierto por una capa plateada. Yanniv David Levy, investigador y conservador del Departamento de Monedas de la IAA, explicó que este procedimiento está documentado en piezas chipriotas de una etapa marcada por la escasez de plata.

En una de sus caras aparece un carnero recostado mirando hacia la izquierda. La otra presenta una cabeza de carnero, también orientada hacia la izquierda, dentro de un cuadrado inciso. Junto a ella se distinguen una rama de laurel y tres símbolos que podrían pertenecer a la escritura silábica chipriota.

La descripción fue divulgada junto con fotografías atribuidas a Shai Halevi, de la Autoridad de Antigüedades. Israel National News publicó el 26 de julio la ficha detallada, el peso y las declaraciones de los especialistas.

Por qué resulta raro encontrarla completa

Las monedas de ese tamaño y valor son escasas en los yacimientos de la región. Muchas piezas de plata fueron cortadas en fragmentos para utilizarlas como unidades de intercambio más pequeñas, una práctica anterior a la circulación uniforme de denominaciones locales.

La evidencia de ese uso aparece principalmente en enclaves del interior. Encontrar una moneda grande, completa y en la franja costera constituye una combinación mucho menos frecuente, según el análisis de Levy.

El estado íntegro no significa que la pieza permanezca sin desgaste. La superficie ha sufrido corrosión y erosión, y la capa plateada no se conserva de forma uniforme. «Completa» indica que no fue fraccionada deliberadamente y que mantiene su forma general, no que tenga la apariencia original de la acuñación.

La moneda es, según la IAA, el primer ejemplar de este tipo descubierto en Israel. La formulación se refiere a la combinación exacta de procedencia, diseño y contexto, no a la primera moneda chipriota conocida en todo el Mediterráneo oriental.

Una procedencia conocida aumenta su valor científico

Las monedas antiguas que aparecen en el mercado de coleccionismo suelen carecer de contexto verificable. Aunque pueda identificarse su taller, la pérdida del lugar de procedencia elimina información sobre cómo y dónde circuló.

En este caso se conoce la playa donde apareció y quién la encontró. El mar o los desplazamientos de arena podrían haberla movido desde otro punto, por lo que no se puede afirmar que hubiera permanecido exactamente allí durante 2.500 años. Aun así, el registro del hallazgo permite vincularla con la costa de Ashdod.

Evangeline Markou, investigadora de la Fundación Nacional de Investigación Helénica y especialista en moneda chipriota, explicó que las acuñaciones de Salamina circularon por el Mediterráneo oriental. Los ejemplares con una procedencia documentada son, sin embargo, mucho más raros.

El hallazgo puede aportar información sobre conexiones marítimas entre Chipre y el Levante durante el periodo persa. No demuestra por sí solo una ruta, un viaje o una transacción específica: una moneda puede cambiar de propietario muchas veces antes de perderse.

Ashdod dentro de las redes mediterráneas

Ashdod se encuentra en una franja costera utilizada durante milenios por comerciantes, pescadores, ejércitos y comunidades portuarias. Durante el siglo V antes de nuestra era, el Levante y Chipre formaban parte de un espacio político y económico conectado por el dominio persa y la navegación regional.

Bienes, personas y sistemas monetarios podían circular entre los puertos. Las monedas no funcionaban únicamente como pago: su metal tenía valor por peso y podía aceptarse lejos de la ciudad emisora, recortarse o refundirse.

La presencia de una pieza completa procedente de Salamina es coherente con esas conexiones generales, pero requerirá comparación con otros hallazgos costeros para establecer su verdadero alcance histórico. La IAA no ha anunciado todavía análisis de sedimentos o una excavación asociada en la playa.

La información publicada por JNS el 27 de julio confirmó la cronología del anuncio y destacó que el registro preciso mejora la utilidad científica de la moneda.

Un hallazgo ciudadano entregado a las autoridades

Chaprak recibió un certificado de reconocimiento por comunicar el descubrimiento. Su decisión permitió que especialistas documentaran el peso, metal, diseño y procedencia antes de que la pieza entrara en una colección privada o perdiera su contexto.

La legislación israelí establece obligaciones específicas sobre la notificación de antigüedades. Más allá del marco jurídico, el caso ilustra por qué el punto exacto y las circunstancias de un hallazgo pueden ser tan importantes como el objeto.

Los siguientes pasos previsibles serán su conservación, catalogación y comparación con monedas de colecciones chipriotas. También podrá estudiarse la composición del núcleo y del recubrimiento para conocer mejor la tecnología empleada durante la escasez de plata.

La singularidad de la historia reside en el contraste entre la búsqueda y el resultado: un trabajador salió a recuperar pertenencias modernas de los bañistas y encontró una moneda que había recorrido, de una forma todavía desconocida, el Mediterráneo antiguo.

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