Presentado en el evento de septiembre de 2025, el iPhone Air se convirtió en el teléfono más delgado y ligero de Apple, con un grosor en torno a los 5,5–5,6 milímetros, un chasis de titanio y una pantalla de unas 6,5–6,6 pulgadas, situado como reemplazo directo del desaparecido iPhone Plus dentro de la familia iPhone 17. El dispositivo llegó al mercado con un precio de lanzamiento en torno a los 999 dólares en Estados Unidos y tarifas equivalentes en otras regiones, apoyado en el chip A19 Pro y en un diseño ultrafino que lo posicionaba incluso por debajo del grosor del Samsung Galaxy S25 Edge, pero con una batería más pequeña y un conjunto de cámaras claramente más reducido que el de los modelos Pro.
Apenas unas semanas después de su llegada a las tiendas, distintas encuestas de firmas como KeyBanc Capital Markets y medios especializados comenzaron a detectar una demanda muy débil del nuevo modelo, con informes que hablaban de “prácticamente nula” disposición a pagar por el Air frente a otras opciones de la gama. Según filtraciones recogidas por medios asiáticos, Apple habría recortado la producción del iPhone Air alrededor de un 10% en noviembre de 2025 respecto a septiembre, tras constatar que su peso en el total de unidades fabricadas quedaba muy por debajo del objetivo inicial del 10–15% del volumen de iPhone.
El enfriamiento comercial se ha traducido en fuertes rebajas en múltiples mercados clave. En el Reino Unido, por ejemplo, el precio del iPhone Air desbloqueado se ha reducido en torno a 150 libras frente a su PVP oficial en plataformas como Amazon, mientras que en Australia se han documentado descuentos de hasta 300 dólares australianos en grandes cadenas de retail. En Vietnam y otros mercados del Sudeste Asiático, el dispositivo ha llegado a acumular recortes de unos 343 dólares respecto a su precio de lanzamiento, con grandes distribuidores y tiendas en línea compitiendo con promociones, cupones y regalos para dar salida al stock.
En Estados Unidos, los operadores móviles y grandes superficies han impulsado campañas agresivas para situar el iPhone Air en un rango de precio efectivo muy inferior al oficial. Algunos planes con créditos en factura y programas de renovación permiten obtener el terminal por debajo de los 500 dólares efectivos, con descuentos de hasta 830 dólares mediante combinaciones de permanencia y entrega de dispositivos usados. En paralelo, comercios como Walmart y grandes plataformas de comercio electrónico han acompañado estas ofertas con facilidades de financiación y cuotas mensuales reducidas para mejorar la accesibilidad del modelo dentro de la serie iPhone 17.
La presión bajista sobre el precio también se ha reflejado en el mercado de segunda mano. Datos de la plataforma de comparación SellCell citados por la prensa especializada indican que el iPhone Air se ha depreciado más rápido que otros iPhone recientes, perdiendo de media más del 40% de su valor de lanzamiento en las primeras diez semanas, con las configuraciones de mayor capacidad superando incluso esa caída porcentual. Este comportamiento contrasta con el mantenimiento de precios relativamente elevados en modelos como el iPhone 17 Pro y Pro Max, que han registrado una demanda más sólida y una disponibilidad limitada en determinados colores y configuraciones, especialmente en los primeros meses tras el lanzamiento.
Analistas de mercado apuntan a una combinación de factores para explicar el flojo desempeño del iPhone Air. Entre los más citados figuran la autonomía más corta derivada de la batería reducida, la presencia de una sola cámara trasera frente a los sistemas más avanzados de los Pro, la ausencia de algunas funciones premium y un posicionamiento de precio muy cercano a los modelos de gama alta, lo que ha llevado a muchos consumidores a optar por el salto a las versiones Pro o Pro Max. Tiendas especializadas en mercados asiáticos señalan además que parte de los clientes que inicialmente se interesaban por el diseño ultrafino han terminado cambiando de opinión al comparar el rendimiento fotográfico, la conectividad y la experiencia general con otros dispositivos de la línea.
Pese a estos ajustes, el iPhone Air sigue formando parte del catálogo oficial de Apple como propuesta centrada en el diseño y la delgadez extrema dentro de la serie iPhone 17, en un momento en el que la compañía intenta mantener el atractivo de su gama frente a la competencia de fabricantes como Samsung, Google o fabricantes chinos. Sin embargo, las rebajas aceleradas, los recortes de producción y la rápida depreciación en reventa han reforzado la percepción en el sector de que el modelo no ha cumplido las expectativas internas, y han reabierto el debate sobre hasta qué punto el énfasis en el diseño ultrafino puede compensar para el usuario medio la reducción de batería y prestaciones en un segmento cada vez más competitivo.