Qué aprobó la UE
El Consejo de la Unión Europea acordó incluir en la revisión de la ley de IA una disposición que prohíbe prácticas de IA vinculadas a la generación de contenido sexual o íntimo sin consentimiento, así como de material de abuso sexual infantil. La medida forma parte del paquete regulatorio conocido como Omnibus IV y busca reforzar la protección de derechos fundamentales frente a usos abusivos de la tecnología.
Origen de la propuesta
La iniciativa partió de España, que presionó para acelerar el veto a los servicios de IA capaces de generar, manipular o reproducir imágenes, vídeos o audios realistas de carácter sexual sin autorización de la persona afectada. El acuerdo del Consejo no cierra todavía la norma, pero sí fija la posición de los Estados miembros para la negociación con el Parlamento Europeo.
A qué afecta
La prohibición apunta a los llamados deepfakes sexuales, es decir, imágenes o vídeos hiperrealistas creados con IA para desnudar, sexualizar o representar a personas reales sin su consentimiento. También incluye herramientas que puedan producir pornografía infantil mediante generación sintética.
Por qué ahora
La aceleración del debate regulatorio llega después de varios casos polémicos con sistemas de IA que generaron contenido sexualizado de usuarios, incluidas menores, y tras el aumento de denuncias por imágenes falsas usadas para acoso o humillación. Bruselas considera que estos usos vulneran derechos fundamentales y pueden causar daños psicológicos graves y permanentes.
Qué pasa con la ley de IA
La prohibición se encaja en un marco más amplio: el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial ya prevé obligaciones de transparencia y etiquetado para contenidos generados por IA, con aplicación plena a partir de agosto de 2026. La nueva enmienda añade una restricción específica sobre usos sexualizados y de abuso, endureciendo el enfoque comunitario sobre los sistemas generativos.
Próximos pasos
El texto deberá pasar ahora por la negociación interinstitucional entre Consejo y Parlamento Europeo antes de entrar en vigor. Si se aprueba en su forma actual, las empresas de IA tendrán que adaptar sus sistemas de moderación, trazabilidad y control para evitar que sus modelos se usen en la creación de este tipo de contenido ilícito.