Mauritania salva a 161 personas, entre ellas 17 menores, camino a Canarias

Mauritania rescata a 161 personas, incluidos 17 menores, en ruta hacia Canarias

Imagen de referencia creada con IA
La Guardia Costera de Mauritania rescató cerca de Amhijrat, al norte de Nuakchot, a 161 personas procedentes de Senegal, Guinea y Gambia, entre ellas 17 menores, que intentaban llegar a las islas Canarias. La embarcación había partido de Banjul ocho días antes y quedó inmovilizada por una avería cuando escaseaban el agua y los alimentos. Todos los ocupantes fueron encontrados con vida, aunque agotados, y trasladados a un centro de recepción.

Ocho días de navegación desde Gambia

La embarcación salió de Banjul con destino a las islas Canarias y recorrió durante unos ocho días la costa de África occidental. Fue localizada cerca de Amhijrat, una localidad pesquera situada al norte de la capital mauritana.

La Guardia Costera, citada por Associated Press, describió la intervención como un rescate. A bordo viajaban ciudadanos de Senegal, Guinea y Gambia. El comunicado oficial no ofreció un desglose completo por nacionalidad, edad y sexo.

Los 161 pasajeros sobrevivieron. La autoridad señaló que estaban especialmente agotados por la duración del viaje y la inseguridad de la embarcación. No se comunicaron fallecimientos ni heridos graves.

Una avería dejó la embarcación detenida

Un funcionario de inmigración explicó a AP, bajo anonimato por no estar autorizado a declarar, que los ocupantes sufrían falta de agua y alimentos. El motor estaba extremadamente deteriorado y finalmente dejó de impulsar el barco.

Una avería en esta ruta puede resultar mortal incluso con buenas condiciones meteorológicas. Las embarcaciones utilizadas suelen carecer de sistemas de comunicación, reservas suficientes, navegación profesional y medios para reparar un motor en alta mar.

El agotamiento combina deshidratación, exposición al sol, frío nocturno, mareos y falta de alimentación. Los menores presentan riesgos adicionales porque pierden líquidos con mayor rapidez y pueden tener dificultades para mantenerse protegidos durante una travesía prolongada.

Traslado a un centro de recepción

La Guardia Costera indicó que los rescatados serían trasladados a un centro para migrantes en Nuakchot. Allí deberían recibir identificación, atención sanitaria, alimentación y evaluación de posibles necesidades de protección.

Un centro de recepción no es necesariamente un centro penitenciario. Su régimen depende de la legislación y de las decisiones adoptadas por las autoridades. Debe aclararse si las personas pueden salir, contactar con familiares y abogados o solicitar asilo antes de cualquier procedimiento de retorno.

Las autoridades tampoco han informado de cuántos pasajeros desean volver a su país, permanecer temporalmente en Mauritania o solicitar protección internacional. Estas decisiones necesitan una evaluación individual y no deben resolverse únicamente por la nacionalidad o por haber intentado llegar a Europa.

La ruta occidental hacia Canarias

La ruta de África occidental conecta principalmente costas de Marruecos, Sáhara Occidental, Mauritania, Senegal y Gambia con las islas Canarias. Según el Consejo de la Unión Europea, la distancia puede variar desde menos de cien kilómetros hasta más de 1.600 cuando la salida se produce en Gambia.

Las travesías más largas obligan a transportar mayores cantidades de combustible, agua y comida. También aumentan la exposición a corrientes, oleaje, averías y errores de navegación. Una embarcación que se desvía hacia el oeste puede quedar varios días fuera de las rutas comerciales donde sería más fácil recibir auxilio.

La Organización Internacional para las Migraciones —OIM— considera esta vía una de las más mortales del mundo. Su Proyecto Migrantes Desaparecidos documenta fallecimientos confirmados, hallazgos de cuerpos y desapariciones comunicadas por supervivientes o familiares. Las cifras reales pueden ser superiores porque muchas embarcaciones desaparecen sin dejar registro.

Casi 150 muertos o desaparecidos en julio

ACNUR informó el 21 de julio de que 144 personas habían muerto o desaparecido en varios incidentes frente a África occidental. En uno de ellos, una embarcación que también había salido de Gambia permaneció cerca de 25 días en el Atlántico: solo 38 personas sobrevivieron y 143 fueron reportadas como fallecidas o desaparecidas.

La nota oficial de ACNUR señaló que entre los supervivientes había dos menores que habían perdido a todos sus familiares. Este antecedente permite comprender la relevancia de haber encontrado con vida a los 161 ocupantes del barco rescatado esta semana.

AP, utilizando datos del Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM, cifra en al menos 1.200 las personas fallecidas durante 2025 en la ruta atlántica de África occidental hacia Canarias. Cada cifra debe interpretarse como un mínimo documentado, no como un recuento completo.

Segundo gran operativo en una semana

El rescate de las 161 personas se produjo pocos días después de otra intervención de gran escala. El viernes anterior, la Guardia Costera mauritana informó de la localización de más de 300 migrantes, incluidos alrededor de 40 menores, en otra embarcación sobrecargada y a la deriva.

La repetición de operaciones muestra que los viajes continúan pese al refuerzo de los controles. Las salidas desde Mauritania disminuyeron después de las medidas implantadas durante 2025, pero algunas redes y pasajeros recurrieron a lugares más distantes, especialmente Gambia y Guinea.

Una investigación de Reuters publicada en enero encontró que las salidas detectadas desde Gambia se habían más que duplicado durante 2025. El desplazamiento de las rutas reduce determinados cruces, pero puede alargar y hacer más peligrosos los que continúan.

Cooperación con España y la Unión Europea

Mauritania firmó en 2024 una asociación migratoria con la Unión Europea que movilizó 210 millones de euros para control fronterizo, asistencia humanitaria, desarrollo y otras áreas. España también ha aportado cooperación operativa y material.

Sus defensores sostienen que mejorar la vigilancia permite rescatar embarcaciones y combatir redes de tráfico. Organizaciones de derechos humanos advierten de que la presión para impedir salidas puede generar detenciones arbitrarias, expulsiones sin garantías o desplazamiento hacia rutas más largas.

El rescate de esta semana muestra ambas dimensiones. La capacidad de la Guardia Costera permitió salvar a 161 personas, pero la embarcación había partido desde un punto mucho más alejado que las costas mauritanas próximas a Canarias.

Investigación y protección después del rescate

Las autoridades deberán identificar a los responsables de organizar la travesía y comprobar si existieron engaño, explotación o cobros abusivos. Esa investigación no debe convertir automáticamente a los pasajeros en sospechosos: pagar por un viaje o embarcar irregularmente no demuestra participación en una red criminal.

También debe garantizarse una valoración específica para los 17 menores. Si alguno viaja sin familiares, necesitará un representante y protección infantil. La prioridad es determinar su identidad, estado de salud, vínculos familiares y solución compatible con su interés superior.

Está confirmado que las 161 personas sobrevivieron, que el barco salió de Banjul, que permaneció ocho días en el mar y que una avería lo dejó inmovilizado. Continúan pendientes el desglose completo de pasajeros, su situación sanitaria y las decisiones que adoptará Mauritania después de la recepción.