Cuba despide a uno de los últimos comandantes históricos de la Revolución

Muere Ramiro Valdés, figura clave del castrismo, a los 94 años

undefined
photo_camera Ramiro Valdés Menéndez, comandante de la Revolución cubana y una de las figuras históricas del castrismo, falleció a los 94 años.

Ramiro Valdés Menéndez, comandante de la Revolución cubana, exvicepresidente y vice primer ministro de Cuba, falleció este domingo a los 94 años. Considerado uno de los hombres más cercanos a Fidel y Raúl Castro desde los inicios del proceso revolucionario, su muerte marca la desaparición de una de las figuras más antiguas y controvertidas del poder cubano.

Ramiro Valdés Menéndez, uno de los dirigentes históricos de la Revolución cubana, murió este domingo 21 de junio a los 94 años, según informó la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno de Cuba. Las autoridades cubanas no precisaron la causa del fallecimiento.

Valdés formó parte del núcleo original que acompañó a Fidel Castro desde los primeros episodios de la lucha armada contra Fulgencio Batista. Participó en el asalto al cuartel Moncada en 1953, fue expedicionario del yate Granma en 1956 y combatió posteriormente en la Sierra Maestra, donde llegó a actuar bajo el mando de Ernesto “Che” Guevara.

Tras el triunfo de la Revolución en 1959, Valdés ocupó cargos de alta responsabilidad dentro del nuevo régimen cubano. Fue ministro del Interior, viceministro de las Fuerzas Armadas, ministro de Informática y Comunicaciones, vicepresidente del país y, en sus últimos años, vice primer ministro. También recibió los títulos de Héroe de la República de Cuba y Comandante de la Revolución.

Su figura estuvo estrechamente vinculada a la construcción del aparato de seguridad del Estado cubano. Para el Gobierno de La Habana fue un símbolo de lealtad, disciplina y continuidad revolucionaria. Para sectores críticos y organizaciones opositoras, en cambio, representó una de las caras más duras del sistema político cubano, especialmente por su papel en estructuras de control interno durante las primeras décadas del régimen.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel lamentó públicamente su muerte y lo describió como una figura cercana, de apoyo y consejo dentro de la dirección histórica del país. Su fallecimiento se produce en un momento de transición generacional en Cuba, donde cada vez quedan menos protagonistas directos del proceso revolucionario iniciado en los años cincuenta.

Valdés había mantenido una presencia pública discreta en los últimos años, aunque continuó vinculado a asuntos estratégicos del Gobierno, especialmente en áreas económicas, energéticas e industriales. Su ausencia en actos oficiales recientes había alimentado especulaciones sobre su estado de salud, nunca aclaradas oficialmente.

Con su muerte, Cuba pierde a uno de los últimos representantes de la llamada “generación histórica”, el grupo de dirigentes que tomó el poder junto a Fidel Castro y que marcó durante décadas la vida política de la isla.

Más en LATINOAMÉRICA
Comentarios