Nvidia informó desde Santa Clara, California, de ingresos trimestrales de 96.221 millones de dólares y un beneficio neto de 59.688 millones, más del doble que un año antes. El negocio de centros de datos concentró 89.000 millones, pero la empresa advirtió de que la demanda de sistemas para inteligencia artificial continúa superando su capacidad de suministro, una combinación que convierte sus resultados en un termómetro mundial de la inversión tecnológica.
Un trimestre que vuelve a elevar la referencia del sector
Nvidia cerró el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027 con ingresos de 96.221 millones de dólares, un 18% más que en el trimestre anterior y un 106% por encima del mismo periodo del año previo, según la comunicación oficial de resultados. El beneficio neto conforme a los principios contables estadounidenses alcanzó 59.688 millones, frente a 26.422 millones un año antes, mientras el beneficio diluido por acción subió de 1,08 a 2,46 dólares. Las cifras no son estimaciones: proceden de la información financiera publicada por la compañía y presentada ante los reguladores.
La comparación con las expectativas ayuda a medir el alcance del avance. Associated Press, con datos de FactSet, situó el consenso de los analistas en 92.270 millones de dólares de ingresos y 2,09 dólares de beneficio ajustado por acción. Nvidia comunicó 96.220 millones y 2,22 dólares, respectivamente. Para el trimestre agosto-octubre prevé aproximadamente 108.000 millones de ingresos, por encima de los 104.860 millones esperados por los analistas consultados por FactSet. Esa guía no incorpora ventas de computación para centros de datos en China y, por tanto, está condicionada por controles comerciales y decisiones regulatorias que pueden cambiar.
Los centros de datos concentran casi todo el crecimiento
El negocio de centros de datos generó 89.000 millones de dólares, un 117% más que un año antes. Equivale a más del 92% de la facturación trimestral, lo que muestra hasta qué punto la compañía depende ahora de la construcción de infraestructura de IA por laboratorios, proveedores de nube y grandes empresas. La división denominada edge computing, que agrupa chips para ordenadores, consolas, robótica y otros equipos, ingresó 7.200 millones, un 27% más interanual, de acuerdo con Associated Press. La expansión existe fuera de los centros de datos, pero su escala es muy inferior.
El margen bruto se situó en el 75%, frente al 72,4% de un año antes. Nvidia atribuyó en su formulario regulatorio la mejora principalmente a una mezcla de producto más favorable por Blackwell Ultra. Al mismo tiempo, los gastos operativos crecieron un 55%, hasta 8.408 millones. La inversión en investigación y desarrollo alcanzó 7.054 millones, un 64% más, impulsada —según la empresa— por un aumento del 127% en infraestructura de computación y del 30% en compensaciones y beneficios. El crecimiento, por tanto, exige también más capital técnico y talento especializado.
La escasez sigue siendo el principal freno inmediato
La directora financiera, Colette Kress, explicó a los analistas que la previsión de crecimiento podría ser mayor si la compañía consiguiera suficientes componentes y capacidad industrial. Jensen Huang resumió la presión al afirmar que toda la cadena de suministro está tensionada y que la disponibilidad cubre aproximadamente el 70% de lo demandado, según la crónica de Associated Press. Esa declaración debe entenderse como una valoración de la dirección, no como una auditoría independiente de todos los pedidos.
El límite no se reduce a fabricar el procesador gráfico. Los sistemas de IA necesitan memoria de gran ancho de banda, encapsulado avanzado, redes rápidas, refrigeración, energía y edificios preparados para operar miles de chips a la vez. Cualquier retraso en uno de esos eslabones reduce el volumen entregable. Nvidia ya tiene Vera Rubin en producción y presentó nuevos sistemas de red, almacenamiento seguro y herramientas para diseñar “fábricas de IA”, pero la disponibilidad comercial dependerá de que proveedores y clientes coordinen despliegues de enorme complejidad.
La concentración de clientes añade riesgo a unas cifras extraordinarias
El documento trimestral presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos señala que un cliente directo representó el 16% de los ingresos del trimestre. En el semestre, tres clientes directos aportaron, respectivamente, el 16%, el 15% y el 13%. Nvidia también estima que una compañía de investigación y despliegue de IA contribuyó de forma significativa comprando servicios de nube a clientes intermediarios. La empresa no identifica a esas entidades en el documento, por lo que asignarles nombres sería especulativo.
Esta concentración puede acelerar el crecimiento mientras los grandes operadores amplían centros de datos, pero también amplifica cualquier recorte de inversión. Kress afirmó que los cinco mayores proveedores de nube podrían gastar cerca de 800.000 millones de dólares este año y 1,3 billones en 2027. Son previsiones citadas por la compañía, no compromisos irrevocables. El debate central para inversores y reguladores es si los ingresos que los clientes obtendrán de la IA justificarán de forma sostenible esa intensidad de capital.
De fabricante de chips a plataforma financiera e industrial
Nvidia anunció alianzas con Apollo, BlackRock, Blackstone, Brookfield, Goldman Sachs y KKR para movilizar más de 500.000 millones de dólares de capital externo destinado a infraestructura, sujeto todavía a acuerdos definitivos. También informó de un plan con Amazon Web Services para desplegar dos millones de procesadores gráficos adicionales y usar tecnología de Nvidia en robots de almacén. Estas iniciativas expanden su influencia más allá del silicio hacia la financiación, el diseño del centro de datos y la integración de software.
La compañía devolvió aproximadamente 26.000 millones de dólares a sus accionistas durante el trimestre mediante recompras y dividendos y conservaba 99.000 millones autorizados para recompras. Esa capacidad financiera contrasta con la dependencia material de fundiciones, fabricantes de memoria, proveedores eléctricos y clientes con balances suficientes. Los resultados confirman una demanda excepcional y una rentabilidad récord, pero no eliminan los riesgos de concentración, suministro, regulación comercial ni retorno económico de los centros de datos. El próximo indicador decisivo será si Nvidia alcanza los 108.000 millones previstos sin deteriorar márgenes ni crear cuellos de botella adicionales.