La primera terapia oral abre una etapa nueva contra enfermedad autoinmune rara

La FDA aprueba Lisraya, primer fármaco oral dirigido contra la dermatomiositis

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó Lisraya —brepocitinib— como primer tratamiento oral indicado específicamente para adultos con dermatomiositis. El inhibidor de JAK y TYK2 mejoró la fuerza muscular, las lesiones cutáneas y el funcionamiento físico en un ensayo de un año, pero incorpora una advertencia reforzada sobre infecciones, cáncer, acontecimientos cardiovasculares y trombosis.

La primera alternativa oral autorizada

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos —FDA— autorizó Lisraya para tratar la dermatomiositis en adultos. El medicamento, desarrollado por Priovant Therapeutics y Roivant, contiene brepocitinib y se administra en una tableta de 30 miligramos una vez al día. Es el primer fármaco oral aprobado específicamente para esta enfermedad en Estados Unidos.

La dermatomiositis es una enfermedad autoinmune infrecuente en la que el sistema inmunitario ataca principalmente los músculos y la piel. Puede producir debilidad progresiva en hombros, caderas, cuello y otras zonas próximas al tronco, además de erupciones características, dolor, cansancio y limitaciones para caminar, levantarse de una silla, subir escaleras o elevar los brazos.

Algunos pacientes también desarrollan dificultad para tragar, afectación pulmonar intersticial o complicaciones cardiovasculares. La intensidad y combinación de síntomas varían considerablemente, por lo que el diagnóstico suele integrar exploración clínica, análisis de enzimas musculares, autoanticuerpos, pruebas de imagen, electromiografía y, en determinados casos, biopsias.

Bloqueo de dos rutas inflamatorias

Brepocitinib inhibe las enzimas tirosina quinasa 2 —TYK2— y Janus quinasa 1 —JAK1—. Estas proteínas transmiten al interior de las células señales procedentes de diferentes citocinas, moléculas utilizadas por el sistema inmunitario para coordinar inflamación y defensa frente a infecciones.

En la dermatomiositis, varias de esas vías permanecen activadas de manera anómala y favorecen el daño muscular y cutáneo. Al bloquearlas, Lisraya pretende reducir la señal inflamatoria en distintos componentes de la enfermedad. Esta acción más amplia diferencia al fármaco de medicamentos centrados en una única citocina.

La inhibición de JAK y TYK2 tampoco actúa únicamente sobre la respuesta perjudicial. Las mismas rutas participan en la protección frente a microorganismos y en la vigilancia inmunitaria, circunstancia que explica tanto los posibles beneficios como parte de los riesgos graves recogidos en el etiquetado.

Un ensayo de 52 semanas

La aprobación se apoyó en un estudio de fase 3, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en el que participaron 241 adultos. Los pacientes fueron asignados a brepocitinib en dosis de 30 miligramos, una dosis experimental de 15 miligramos o placebo durante 52 semanas.

La variable principal fue la puntuación total de mejoría —Total Improvement Score o TIS—. Esta escala combina seis dimensiones: fuerza muscular, funcionamiento físico, actividad global y extramuscular de la enfermedad, concentración de enzimas musculares y evaluaciones generales realizadas por profesionales y pacientes.

Quienes recibieron la dosis aprobada de 30 miligramos alcanzaron una puntuación media de 46,5 al finalizar el año, frente a 31,2 en el grupo placebo, según los datos comunicados por las compañías y recogidos por Reuters. La diferencia fue estadísticamente significativa y las primeras separaciones entre los grupos aparecieron desde la cuarta semana.

Los pacientes tratados mostraron además mejorías en actividad cutánea y función física. Una proporción mayor pudo reducir el uso de corticoides antes de la semana 48. Este último resultado es relevante porque los corticoides controlan la inflamación con rapidez, pero su utilización prolongada puede contribuir a osteoporosis, hipertensión, diabetes, infecciones y debilidad muscular.

Seguridad y advertencia reforzada

Las reacciones adversas más frecuentes fueron infecciones de las vías respiratorias superiores, cefalea, cansancio, infecciones urinarias y náuseas. El 6% de los participantes tratados con 30 miligramos suspendió el medicamento por efectos adversos, frente al 11% de quienes recibieron placebo, según la FDA.

Lisraya lleva una advertencia en recuadro, el nivel de alerta más destacado del etiquetado estadounidense. Incluye riesgo de infecciones graves, aumento de mortalidad por cualquier causa, tumores, acontecimientos cardiovasculares mayores y trombosis. Parte de esta advertencia deriva de la experiencia acumulada con la clase de inhibidores JAK, no exclusivamente de los 241 participantes del ensayo de dermatomiositis.

Antes de prescribirlo deberán considerarse antecedentes de infección, cáncer, enfermedad cardiovascular y formación de coágulos, además de posibles interacciones y vacunas pendientes. La aparición de fiebre persistente, dificultad respiratoria, dolor torácico, hinchazón unilateral o síntomas neurológicos requiere valoración médica.

Un campo con pocas opciones aprobadas

La dermatomiositis se ha tratado históricamente con corticoides, metotrexato, azatioprina, micofenolato, rituximab y otros inmunomoduladores utilizados también en enfermedades distintas. Octagam 10%, una inmunoglobulina intravenosa, era hasta ahora la principal terapia moderna con aprobación específica de la FDA para adultos con esta enfermedad.

La administración oral puede reducir la carga de acudir periódicamente a recibir infusiones, aunque no implica necesariamente que Lisraya sustituya todos los tratamientos anteriores. Algunos pacientes pueden requerir combinaciones o cambios progresivos supervisados para evitar recaídas.

Reuters señala, citando datos de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses, que menos de 5.000 personas viven con dermatomiositis en Estados Unidos. La cifra ilustra la rareza, pero la prevalencia exacta resulta difícil de establecer por el diagnóstico tardío, los diferentes criterios empleados y la heterogeneidad clínica.

Acceso y cuestiones pendientes

La FDA concedió al medicamento revisión prioritaria y designación de fármaco huérfano. Estas herramientas regulatorias reconocen la necesidad médica y la baja prevalencia, pero no significan que el producto carezca de incertidumbres ni garantizan su cobertura económica.

Priovant anunció que comunicaría el precio después de la aprobación. La disponibilidad efectiva dependerá de la distribución, los requisitos de aseguradoras y la capacidad de los especialistas para identificar a los candidatos apropiados.

El seguimiento posterior deberá precisar la seguridad durante varios años, la permanencia de la respuesta y el comportamiento en pacientes con afectación pulmonar, cáncer asociado, diferentes autoanticuerpos o tratamientos previos intensivos. La aprobación representa un avance sustantivo, pero el balance individual entre beneficio e inmunosupresión continuará siendo decisivo.

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