Andy Burnham asumió el liderazgo británico tras imponerse en el proceso interno laborista y prometió trasladar poder y recursos fuera de Londres.
El exalcalde de Mánchester llega al Gobierno con una agenda centrada en descentralización, servicios públicos y crecimiento regional. Su perfil del norte inglés fue central en la campaña.
El nuevo Ejecutivo deberá convertir las promesas en legislación, presupuesto y nombramientos. Los primeros días mostrarán su relación con el Parlamento, los mercados y los gobiernos territoriales.