El experimento periodístico viral
El 25 de febrero, el diario The Jerusalem Post publicó un ejercicio metodológico diseñado para evaluar cómo reaccionan los modelos de inteligencia artificial bajo presión al solicitarles información sobre conflictos inminentes. La consigna exigía a cuatro de los principales chatbots del mercado que estipularan el día exacto en que ocurriría un hipotético ataque estadounidense sobre territorio iraní. Aunque estos sistemas están programados para no realizar predicciones definitivas sobre eventos bélicos, las interacciones reiteradas obligaron a los algoritmos a calcular probabilidades basadas en inteligencia de fuentes abiertas (OSINT) y en los plazos de la diplomacia internacional.
Los pronósticos de las IA
Cada modelo analizó los datos disponibles y proyectó fechas distintas, basándose en factores como la movilización de tropas y las negociaciones internacionales.
| Modelo de IA | Empresa Desarrolladora | Fecha Prevista para el Ataque |
|---|---|---|
| Grok | xAI (Elon Musk) | 28 de febrero de 2026 jpost |
| ChatGPT | OpenAI | 1 al 3 de marzo de 2026 jpost |
| Gemini | 4 al 6 de marzo de 2026 jpost | |
| Claude | Anthropic | 7 u 8 de marzo de 2026 jpost |
El chatbot de xAI fue el único en proporcionar el 28 de febrero de 2026 como respuesta exacta. Según los registros de la prueba, Grok argumentó que este desenlace estaría directamente ligado al posible fracaso de unas conversaciones de paz celebradas en Ginebra.
La ofensiva del 28 de febrero
La previsión de Grok se materializó de forma asombrosa cuando Israel y Estados Unidos ejecutaron un ataque preventivo coordinado durante la madrugada de ese mismo sábado. La operación, que según fuentes oficiales llevaba meses gestándose, provocó fuertes explosiones en Teherán y activó de inmediato las sirenas de alerta en territorio israelí. De acuerdo con los reportes de diversas agencias internacionales, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, fue trasladado rápidamente a un lugar seguro como medida de precaución.
Probabilidad matemática, no profecía
Tras confirmarse la ofensiva militar, el acierto tecnológico se viralizó de inmediato en plataformas digitales, impulsado por las reacciones del propio Elon Musk y de numerosos especialistas. Sin embargo, los expertos en tecnología y los editores del medio israelí aclararon rápidamente que la IA no tuvo acceso a documentos clasificados ni formó parte de la toma de decisiones militares. El modelo matemático se limitó a estructurar la información pública disponible, evaluando las ventanas de oportunidad operativa para emitir un cálculo probabilístico que terminó coincidiendo exactamente con la realidad.