El recorrido abarcará doce días naturales, contando la llegada y la salida. El Vaticano todavía no ha difundido horarios, celebraciones, encuentros políticos ni desplazamientos internos. Por tanto, cualquier programa más detallado debe considerarse provisional hasta que la Santa Sede publique el itinerario definitivo.
Uruguay abrirá el recorrido
León XIV permanecerá en Uruguay del 6 al 8 de noviembre y visitará Montevideo, Paysandú y Florida. La inclusión de tres ciudades muestra que la estancia no quedará limitada a la capital, aunque el comunicado no explica todavía qué actos se celebrarán en cada una.
Uruguay representa un escenario particular para la Iglesia católica por el fuerte carácter laico de su Estado y la diversidad religiosa de su población. Vatican News señala que la proporción de católicos es menor que en otros países latinoamericanos, lo que puede conferir a la visita un componente de diálogo social y no únicamente de movilización eclesial.
Será la primera visita pontificia al país desde los viajes de Juan Pablo II en 1987 y 1988. Esa distancia temporal convierte el desplazamiento en un acontecimiento excepcional para la Iglesia uruguaya y obligará a coordinar seguridad, transporte y actividades pastorales entre el Gobierno, los municipios y la organización eclesiástica.
Argentina recibirá al sucesor de Francisco
La segunda etapa se desarrollará del 8 al 11 de noviembre en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Argentina posee una dimensión simbólica especial porque fue el país natal del papa Francisco, fallecido después de un pontificado de doce años sin haber regresado oficialmente a su nación como jefe de la Iglesia.
León XIV será, por ello, el primer pontífice que visite Argentina desde Juan Pablo II en 1987. Su llegada permitirá a la Iglesia argentina homenajear el legado de Francisco y, al mismo tiempo, presentar al nuevo papa ante una sociedad atravesada por tensiones políticas, económicas y sociales.
Buenos Aires concentrará previsiblemente los encuentros institucionales de máximo nivel, mientras que Córdoba y Luján ampliarán el alcance territorial de la visita. Sin embargo, la Santa Sede no ha confirmado todavía cuáles serán los lugares de celebración ni las autoridades y organizaciones sociales incluidas en la agenda.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, describió el anuncio como una noticia largamente esperada y sostuvo que el pontífice llegará con un mensaje de esperanza. La declaración constituye una valoración eclesial, no un adelanto del programa oficial.
Perú será la etapa más extensa
León XIV permanecerá en Perú del 11 al 17 de noviembre. Visitará Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa, por lo que esta será la fase más extensa de la gira tanto en días como en diversidad geográfica.
La relación del pontífice con Perú precede ampliamente a su elección. Nacido en Estados Unidos, Robert Francis Prevost trabajó durante décadas como misionero y responsable eclesial en territorio peruano. Fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023 y adquirió la ciudadanía peruana.
Su regreso a Chiclayo se perfila como uno de los momentos más significativos del recorrido. Allí desarrolló una relación directa con comunidades, sacerdotes y autoridades locales antes de ser llamado a Roma. La presencia de Lima, Cuzco y Pucallpa permitirá, además, representar realidades costeras, andinas y amazónicas dentro de un mismo viaje.
El Gobierno peruano reaccionó el mismo 5 de agosto. El canciller Carlos Espá afirmó que la visita puede convertirse en una oportunidad para la reconciliación nacional, según la información publicada por la Presidencia de Perú. Esa apreciación expresa la expectativa del Ejecutivo; el Vaticano aún no ha definido formalmente la reconciliación política como tema de la gira.
El primer regreso papal a Sudamérica desde 2018
Reuters subraya que ningún papa visita Sudamérica desde el recorrido de Francisco por Chile y Perú en enero de 2018. León XIV regresará así a una región central para la Iglesia católica después de ocho años sin una presencia pontificia.
La gira también reflejará el vínculo transnacional del nuevo pontífice. León XIV es el primer papa nacido en Estados Unidos, posee nacionalidad peruana y desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa fuera de su país natal. Esa biografía facilita que su viaje sea interpretado como un regreso pastoral, especialmente en Perú, además de una visita diplomática.
Cada desplazamiento pontificio combina funciones religiosas e institucionales. El papa actúa simultáneamente como obispo de Roma y jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano. Por ello, el programa suele incluir celebraciones masivas, encuentros con obispos y comunidades, reuniones con autoridades civiles y actos relacionados con asuntos sociales.
Una logística regional todavía por definir
Diez ciudades en doce días supondrán una operación compleja. Los tres gobiernos deberán coordinar aeropuertos, seguridad, tránsito, servicios sanitarios y espacios públicos. Las conferencias episcopales asumirán la preparación de los actos religiosos y la organización de participantes.
La elección de noviembre reduce la distancia entre el anuncio y el viaje a aproximadamente tres meses. Las autoridades tendrán que preparar los dispositivos antes de conocer todos los detalles, aunque las fechas y ciudades ya permiten comenzar la planificación básica.
El interés público será especialmente elevado en Argentina, por la memoria de Francisco, y en Chiclayo, por la historia personal de León XIV. Esa expectativa obligará a establecer sistemas de acceso transparentes para evitar aglomeraciones y distinguir las actividades abiertas al público de los encuentros reservados.
El próximo hito informativo será la publicación del programa completo por la Santa Sede. Solo entonces podrán confirmarse las misas, discursos, reuniones presidenciales y organizaciones sociales que participarán. Hasta ese momento, lo verificado se limita a las fechas, los tres países y las diez ciudades anunciadas oficialmente.