Riesgo ocular
El principal peligro es la retinopatía solar, una lesión de la retina causada por mirar el Sol directamente o con protección inadecuada.
El daño puede producirse sin dolor inmediato, lo que aumenta la probabilidad de exposición accidental y hace que la prevención sea esencial.
Entre los síntomas descritos figuran escotoma central, disminución de la agudeza visual, fotofobia, metamorfopsias y alteraciones en la percepción del color.
Qué dice Sanidad
El CCAES señala que el riesgo sanitario general es “bajo” y está concentrado en situaciones específicas de exposición y movilidad, pero insiste en que debe ser identificado para evitar incidentes.
La advertencia se enmarca en el interés que genera el eclipse total visible desde buena parte de la península Ibérica, especialmente en la franja norte, donde varias capitales podrán observar la totalidad.
En España, la franja de totalidad cruzará de oeste a este y pasará por ciudades como A Coruña, León, Bilbao, Zaragoza y València.
Riesgos por aglomeraciones
Además de los daños oculares, Sanidad advierte de riesgos ligados a la concentración masiva de personas en zonas de observación.
Entre ellos figuran infecciones respiratorias por contacto estrecho, posibles enfermedades de transmisión sexual e incluso episodios de violencia sexual en contextos de gran afluencia y desplazamiento.
Las autoridades sanitarias subrayan que estos escenarios no son los más probables, pero sí lo bastante relevantes como para exigir planificación y medidas preventivas.
Cómo verlo con seguridad
Las recomendaciones oficiales insisten en usar gafas homologadas con norma ISO 12312-2 y evitar gafas de sol convencionales o filtros caseros.
También recuerdan que solo puede mirarse al Sol directamente durante el instante exacto de la totalidad y únicamente desde la franja donde el eclipse sea total.
Fuera de ese breve intervalo, la observación sin protección puede causar lesiones permanentes en la visión.
Contexto astronómico
El eclipse del 12 de agosto de 2026 será el primero total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo, y forma parte de un trío excepcional de eclipses entre 2026 y 2028.
Su duración máxima de totalidad será de algo más de dos minutos cerca de Islandia, mientras que en España la visibilidad dependerá de la ubicación concreta y de la altura del Sol al atardecer.
Por ello, las autoridades recomiendan planificar el desplazamiento, evitar improvisaciones y seguir los mensajes de salud pública.