Detalles de la intervención quirúrgica
La operación, llevada a cabo en septiembre de 2025, reconstruyó la parte central del rostro de la receptora con piel, musculatura, vasos sanguíneos, nervios, estructuras óseas y cartílago de la donante. Bajo la dirección del Dr. Joan Pere Barret, jefe de Cirugía Plástica y Reparadora, un equipo multidisciplinar de más de 100 profesionales empleó técnicas de microcirugía vasculonerviosa para conectar tejidos y restaurar funcionalidad.
Vall d'Hebron utilizó modelos 3D impresos de la donante y receptora, posible gracias a la antelación proporcionada por la eutanasia, que permitió una compatibilidad precisa en sexo, grupo sanguíneo y medidas craneofaciales. El procedimiento duró más de 24 horas y representa el tercer trasplante facial en el centro barcelonés, que acumula seis en España y se sitúa entre los líderes mundiales con tres o más intervenciones.
Perfil de la receptora y su recuperación
Carme, la receptora, sufrió una infección bacteriana grave hace dos años que provocó necrosis de tejidos faciales, impidiéndole nutrirse, hablar y respirar adecuadamente, lo que requirió cuidados intensivos. Tras el trasplante, ha recuperado estas funciones básicas: “Ahora puedo hablar, comer y beber de nuevo. Estoy muy contenta y agradecida”, declaró en la rueda de prensa del 2 de febrero.
Cuatro meses después de la cirugía, la evolución es favorable, con recuperación progresiva de sensibilidad y movilidad facial. Vall d'Hebron, pionero en trasplantes faciales desde 2010 con el primer total del mundo, enfatiza el impacto en la calidad de vida de pacientes con desfiguraciones graves.
La donante y su gesto de generosidad
La donante, una mujer con eutanasia aprobada, no solo cedió órganos y tejidos, sino que expresó explícitamente su deseo de donar la cara, preguntando si era viable. Este acto permitió una planificación excepcional, ya que la fecha conocida facilitó pruebas y modelado 3D, optimizando el éxito del injerto.
Barret describió su decisión como “la expresión máxima de amor y generosidad hacia los demás”, destacando la compatibilidad craneofacial y la calidad de los tejidos preservados. La eutanasia, legal en España desde 2021, abre nuevas vías éticas en donaciones complejas como la facial, que exige tiempos críticos de isquemia reducidos.
Contexto histórico de trasplantes faciales en Vall d'Hebron
Vall d'Hebron realizó el primer trasplante total de cara en 2010, apenas cinco años después del pionero parcial en Francia (2005). Ha completado tres de los seis faciales en España, posicionándose entre siete centros mundiales con experiencia múltiple. Estos procedimientos salvan vidas al restaurar funciones vitales y psicológicas en casos de quemaduras, tumores o traumas irreparables.
La innovación con donante eutanasia resuelve limitaciones logísticas de donantes en muerte encefálica, donde el tiempo para evaluación y traslado es crítico. Estudios previos confirman tasas de supervivencia del injerto superiores al 90% a cinco años con inmunosupresión adecuada.
Implicaciones médicas y éticas
Este hito amplía el pool de donantes para trasplantes faciales, que requieren compatibilidades estrictas y equipos especializados, con solo 54 realizados mundialmente en unos 20 centros. La planificación 3D y microcirugía mejoran precisión, reduciendo rechazos y optimizando estética y función.
Éticamente, refuerza el rol de la eutanasia en donaciones, respetando autonomía y generosidad, bajo protocolos de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Vall d'Hebron destaca colaboración interservicios y apoyo psicológico para receptores, clave en recuperación integral.
Perspectivas futuras
El éxito abre vías para trasplantes más complejos, integrando IA en planificación y terapias génicas contra rechazo. Carme representa esperanza para miles con desfiguraciones, enfatizando donación como “luz al final del túnel”. Vall d'Hebron aspira a liderar avances, manteniendo su estatus pionero en cirugía reconstructiva global.