Nacho de Paz, director musical ovetense reconocido por su inteligencia escénica y plasticidad gestual, presenta un concierto de “gran fuerza evocadora” que abre la programación de abono del Palau de la Música con piezas emblemáticas de la música francesa y rusa del siglo XX. El programa se estructura en tres obras principales: “Les Offrandes oubliées” de Messiaen, “Poème de l’Extase” de Scriabin y “L’Ascension” del propio Messiaen, seleccionadas por su capacidad para transmitir misticismo espiritual, color sinfónico y elevación trascendental.
“Les Offrandes oubliées” (1930), primera obra orquestal de Olivier Messiaen, explora temas de Dios, amor y tiempo a través de una paleta sonora innovadora que combina misticismo católico con modos de transposiciones limitadas y ritmos no retrogradables. Esta pieza de unos 12 minutos da paso al extenso “Poème de l’Extase” (1908) de Scriabin, un poema sinfónico de 20 minutos inspirado en su teosofía, donde colores sinestésicos, texturas voluptuosas y un clímax extático representan el ascenso del alma hacia lo divino.
La segunda parte reserva “L’Ascension” (1933-34) de Messiaen, suite orquestal en cuatro movimientos que evoca la ascensión espiritual mediante alusiones a la liturgia cristiana, pájaros, planos sonoros superpuestos y una obertura majestuosa para órgano adaptada a la orquesta. Nacho de Paz, que ha dirigido a formaciones como la Orquesta de Valencia en programas contemporáneos, destaca por su capacidad para equilibrar pragmatismo y expresividad en repertorios exigentes.
El concierto forma parte de la temporada “La música amb majúscules” del Palau de la Música, que incluye más de 20 actuaciones de la Orquesta de València con directores como Alexander Liebreich y solistas internacionales, junto a visitas de orquestas como la Royal Philharmonic o el Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks. Las entradas, disponibles en la web del Palau, oscilan entre 20 y 50 euros según zona, con opciones de abono para la temporada completa.
Este programa inaugural subraya el enfoque de la Orquesta de València en la música del siglo XX, combinando misticismo espiritual con innovaciones tímbricas y armónicas que definen a compositores como Messiaen y Scriabin, atrayendo a un público interesado en exploraciones sonoras profundas. La Sala Iturbi del Palau, con capacidad para 1.400 espectadores, acoge esta cita como pistoletazo de salida para una programación que equilibra sinfonismo clásico, contemporáneo y coral.