La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) confirmó que los buques de Apoyo Logístico Papaloapan e Isla Holbox zarparon el domingo 8 de febrero del puerto de Veracruz, con el Papaloapan transportando 536 toneladas de leche líquida, productos cárnicos, galletas, frijol, arroz, atún en agua, sardina, aceite vegetal y artículos de higiene personal, y el Isla Holbox llevando 277 toneladas de leche en polvo. Se espera que ambos lleguen a Cuba en unos cuatro días, y la SRE ha anunciado que aún quedan más de 1.500 toneladas de leche en polvo y frijol pendientes de envío.
La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó el envío de esta ayuda humanitaria durante una mañanera en Michoacán, enfatizando que consiste en alimentos e insumos solicitados por Cuba para atender necesidades urgentes de la población civil. La iniciativa se enmarca en la tradición mexicana de solidaridad con América Latina, similar a asistencias previas a desastres en Chile, Texas y California, y responde a la escasez crónica de combustible y alimentos en la isla caribeña.
Cuba atraviesa una emergencia energética declarada, con apagones prolongados y colas de hasta 15 horas para obtener combustible limitado a 40 litros por vehículo, agravada por la caída de suministros venezolanos y las restricciones impuestas por el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha amenazado con aranceles a países que exporten petróleo a La Habana. México, principal proveedor de crudo a Cuba con exportaciones por más de 1.106 millones de dólares en los primeros 13 meses de la administración Sheinbaum, interrumpió los envíos de hidrocarburos a mediados de enero ante estas presiones, pero mantiene canales diplomáticos abiertos para reanudarlos sin represalias.
Sheinbaum ha negado haber conversado directamente con Trump sobre el petróleo cubano, contradiciendo afirmaciones del mandatario estadounidense, y ha priorizado la vía humanitaria mientras negocia soluciones diplomáticas con Washington. La SRE y la Secretaría de Marina coordinan la operación, reivindicando el apoyo al pueblo cubano sin interferir en la política interna de la isla ni desafiar abiertamente las sanciones de EE UU.
Medios cubanos y mexicanos han destacado el envío como un “salvavidas” para la población ante la crisis, que incluye racionamiento de electricidad y alimentos básicos. Autoridades cubanas han agradecido públicamente la ayuda mexicana, que se suma a esfuerzos multilaterales por aliviar la situación humanitaria, mientras persisten las tensiones entre La Habana y Washington bajo la segunda administración Trump.