La muñeca impide el regreso previsto
La ATP confirmó que Alcaraz no disputará el torneo de Cincinnati, cuyo cuadro principal comenzará el 13 de agosto. El jugador continúa recuperándose de una lesión de muñeca que lo ha mantenido fuera de la competición desde abril.
Su último encuentro oficial se produjo en el Barcelona Open, poco después de alcanzar la final del Masters 1000 de Montecarlo. La inactividad ha abarcado la mayor parte de la temporada europea de tierra batida y toda la gira de hierba, incluidos Roland Garros y Wimbledon.
La retirada de Cincinnati resulta especialmente significativa porque Alcaraz había ganado allí en 2025. El torneo debía servir como principal preparación competitiva para el US Open y permitirle medir el estado de la muñeca frente a rivales de máximo nivel.
La decisión sugiere que el equipo prefiere evitar una reaparición prematura. Las lesiones de muñeca pueden agravarse mediante el saque, la aceleración de la derecha y los cambios de dirección de la raqueta, por lo que regresar sin una recuperación suficiente podría comprometer el resto de la temporada.
El calendario reduce el margen antes del US Open
El cuadro individual del US Open comenzará el 30 de agosto. Alcaraz dispone, por tanto, de menos de cuatro semanas para recuperar sensaciones, entrenar con intensidad y decidir si puede defender su título en Nueva York.
La ausencia de partidos constituye un problema diferente de la lesión. Incluso cuando la muñeca permite entrenar, el ritmo competitivo exige responder a servicios, desplazamientos y situaciones de presión que no pueden reproducirse completamente durante una sesión de práctica.
El español podría buscar partidos de exhibición o solicitar una invitación para otra competición, pero cualquier modificación dependerá de la evolución médica. La prioridad será llegar al Grand Slam sin dolor y con capacidad para soportar encuentros al mejor de cinco sets.
El US Open puede exigir hasta siete partidos en dos semanas. El campeón necesitará demostrar no solo que puede golpear con normalidad, sino que puede repetir el esfuerzo durante varias horas y recuperarse entre rondas.
Una temporada interrumpida después de un inicio brillante
Alcaraz comenzó 2026 completando el Grand Slam de carrera mediante su victoria en el Australian Open. Ese título era el único grande que faltaba en su palmarés y lo confirmó como uno de los jugadores más exitosos de su generación.
La ATP sitúa su balance del año en 22 victorias y tres derrotas. El dato demuestra la calidad de su inicio, pero también el escaso volumen de partidos disputados desde que apareció el problema físico.
La lesión frenó una temporada que podía situarlo en la lucha por el número uno mundial. Los puntos que no pudo defender en Roland Garros, Wimbledon y otros torneos modificaron la clasificación y concedieron margen a sus rivales.
Alcaraz conserva la segunda posición del ranking, aunque la falta de actividad aumenta la presión sobre los resultados del tramo final. Nueva York representa una parte importante de sus puntos y una eliminación temprana produciría una pérdida considerable.
Cincinnati pierde a su vigente campeón
La baja afecta también al torneo. Alcaraz era uno de los principales reclamos comerciales y deportivos de Cincinnati, tanto por su condición de campeón como por su rivalidad con Jannik Sinner y otros integrantes de la élite.
En 2025 conquistó el título después de que Sinner se retirara durante la final por problemas físicos relacionados con el calor. Esa victoria representó el primer trofeo de Alcaraz en Cincinnati y uno de los momentos centrales de su gira norteamericana.
El cuadro continuará con jugadores como Alexander Zverev, Ben Shelton, Felix Auger-Aliassime y otros especialistas de pista dura. La ausencia del español altera las cabezas de serie y abre una oportunidad adicional para los candidatos situados en su mitad del cuadro.
El torneo se disputará del 13 al 23 de agosto. Su calendario ampliado ofrece más descanso entre partidos, pero Alcaraz y su equipo concluyeron que ni siquiera ese formato proporcionaba garantías suficientes.
El campeón afronta una decisión de alto riesgo
Defender un Grand Slam sin competición previa implica asumir incertidumbre. Alcaraz podría llegar descansado y físicamente recuperado, pero también expuesto a una falta de automatismos y confianza en los golpes que más cargan la muñeca.
Su estilo exige una gran variedad de recursos: derechas aceleradas, dejadas, cambios defensivos, saques abiertos y desplazamientos explosivos. La muñeca participa directamente en el control y la velocidad de muchos de esos movimientos.
El equipo médico tendrá que evaluar el dolor, la movilidad, la fuerza y la respuesta después de sesiones largas. La decisión definitiva sobre el US Open probablemente se producirá cuando pueda entrenar varios días consecutivos sin reacción adversa.
La retirada de Cincinnati no confirma una ausencia en Nueva York, pero convierte la defensa del título en una cuestión abierta. El español dispone de unas semanas para recuperar el cuerpo y preparar un torneo al que llegará con menos partidos que cualquiera de sus principales rivales.