BlackRock estrena dos fondos tokenizados para reservas de stablecoins en EE.UU

BlackRock ya lleva fondos monetarios a Ethereum y otras redes para stablecoins

BlackRock comenzó a ofrecer en Estados Unidos dos productos monetarios tokenizados dirigidos a instituciones y emisores de monedas estables. Uno añade participaciones registradas en Ethereum a un fondo existente; el otro es un nuevo vehículo multiblockchain para reinvertir dividendos diariamente. Ambos pretenden cumplir los requisitos de activos de reserva de la Ley GENIUS, aunque esa intención no constituye una aprobación regulatoria individual.

De los registros de mayo al lanzamiento de agosto

BlackRock presentó la documentación inicial ante la Comisión de Bolsa y Valores, SEC, el 8 de mayo. El acontecimiento del 3 de agosto es el inicio de la oferta de los productos, no su primera aparición pública. CoinDesk confirmó el lanzamiento y su fecha.

La primera estructura corresponde a las participaciones OnChain del BlackRock Select Treasury Based Liquidity Fund, identificado como BSTBL. Es una nueva clase digital dentro de un fondo monetario ya existente, en lugar de una sociedad de inversión completamente separada.

El segundo producto es el BlackRock Daily Reinvestment Stablecoin Reserve Vehicle, BRSRV. Este sí constituye un nuevo fondo y está diseñado para reinvertir diariamente los dividendos. Su infraestructura podrá conectarse con varias cadenas públicas, aunque la lista inicial completa no fue detallada.

The Block contrastó ambos productos el mismo 3 de agosto. Las dos fuentes coinciden en que están orientados a participantes institucionales y a la administración de reservas, no a la venta minorista indiscriminada.

Activos cortos para respaldar liquidez

Los fondos invertirán principalmente en efectivo, deuda del Tesoro estadounidense de corto vencimiento y operaciones de recompra garantizadas por valores públicos. En un repo, una entidad vende temporalmente un activo y se compromete a recomprarlo, normalmente al día siguiente, pagando una diferencia equivalente a un interés.

Esos instrumentos son habituales en fondos monetarios porque buscan combinar estabilidad, liquidez y rendimiento. Sin embargo, un fondo no garantiza completamente que cada participación conserve siempre un dólar. Tampoco está asegurado por la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, FDIC.

La documentación de BRSRV contempla deuda con vencimientos muy cortos, generalmente de hasta 93 días, además de repos nocturnos. Reducir la duración limita la sensibilidad frente a variaciones de tipos de interés y facilita disponer de efectivo para atender reembolsos.

BlackRock presenta ambos vehículos como posibles activos para respaldar monedas estables en proporción de uno a uno. Eso significa que un emisor podría mantener participaciones del fondo como parte de la reserva correspondiente a los tokens emitidos, siempre que cumpla las normas aplicables.

Una stablecoin y un fondo son instrumentos distintos

Una stablecoin de pago pretende circular como medio de transferencia y mantener paridad con una moneda. Una participación de un fondo monetario representa un derecho económico sobre una cartera administrada. Aunque ambos puedan aparecer en una cartera blockchain, sus obligaciones y riesgos jurídicos no son iguales.

La Ley GENIUS establece requisitos sobre composición, custodia y transparencia de las reservas de determinadas stablecoins estadounidenses. BlackRock afirmó que BSTBL y BRSRV pretenden reunir las condiciones necesarias para ser activos admisibles. La redacción expresa un objetivo del gestor, no una certificación exclusiva concedida previamente por la autoridad.

El rendimiento generado por los bonos y repos corresponde al fondo y a sus accionistas conforme a su documentación. No significa que el titular final de una stablecoin respaldada indirectamente por esas participaciones reciba intereses. La distribución dependerá del emisor y de las restricciones legales.

La página institucional de BlackRock sobre reservas sostiene que una gestión disciplinada debe permitir emisiones y reembolsos manteniendo respaldo completo. Esa explicación es corporativa y deberá evaluarse mediante carteras, informes y niveles efectivos de liquidez.

Ethereum con acceso restringido

Las participaciones OnChain de BSTBL utilizarán tokens ERC-20 sobre Ethereum. ERC-20 es un estándar técnico que establece cómo crear y transferir unidades compatibles con carteras y aplicaciones de esa red.

Que Ethereum sea público no significa que cualquiera pueda adquirir las participaciones. El folleto presentado ante la SEC exige que las direcciones sean registradas y verificadas por el agente de transferencias. Los movimientos pueden rechazarse, restringirse o congelarse para cumplir requisitos jurídicos.

BNY Mellon Investment Servicing actúa como agente de transferencias de BSTBL y conserva el registro oficial de propiedad. La cadena autentica y muestra las transferencias, mientras los controles externos vinculan cada dirección con un inversor identificado.

La combinación se denomina infraestructura autorizada sobre una red pública. Conserva parte de la trazabilidad y programabilidad de Ethereum, pero no ofrece la participación abierta y anónima asociada con algunos protocolos descentralizados.

BRSRV utiliza la infraestructura de Securitize

Securitize será agente de transferencias y proveedor de tokenización de BRSRV. La empresa ya trabaja con BlackRock en BUIDL, el fondo de liquidez digital institucional presentado en 2024, que acumulaba alrededor de 2.500 millones de dólares según los datos citados por CoinDesk el 3 de agosto.

BRSRV prevé utilizar múltiples redes para permitir que instituciones que operan en distintos ecosistemas mantengan o transfieran participaciones. Cada despliegue tendrá que preservar una única oferta total: emitir un token en otra cadena no puede duplicar los derechos sobre los activos subyacentes.

La arquitectura necesita procedimientos de emisión y destrucción coordinados, así como controles para evitar que un puente o mensaje entre redes cree saldos no respaldados. También debe precisar qué registro prevalece si una cadena se detiene, reorganiza operaciones o pierde conectividad.

La reinversión diaria de dividendos aumenta las participaciones o su valor conforme a las reglas del fondo. No garantiza una rentabilidad fija: el resultado depende de los tipos de interés, gastos, activos mantenidos y condiciones de mercado.

El objetivo de administrar reservas a gran escala

El director financiero de BlackRock, Martin Small, afirmó recientemente que la firma administra unos 60.000 millones de dólares de reservas para Circle, aproximadamente una cuarta parte del mercado de stablecoins estimado entonces en 300.000 millones. Son cifras declaradas por la compañía y variables con las emisiones y reembolsos.

Los nuevos fondos permiten ofrecer una estructura específicamente preparada para operar mediante carteras digitales. BlackRock intenta así ampliar una actividad tradicional —administrar efectivo y deuda pública— sin convertir esos activos subyacentes en criptomonedas.

La tokenización puede acelerar el registro y facilitar operaciones durante horarios más amplios, pero los mercados de bonos, bancos y agentes de liquidación no funcionan necesariamente las 24 horas. Un token puede transferirse continuamente mientras el cálculo del valor, la creación o el reembolso conservan ventanas operativas.

También existe riesgo de concentración: emisores de stablecoins que dependan de un mismo fondo, custodio o agente de transferencias podrían verse afectados simultáneamente por una interrupción. La diversificación debe analizar proveedores, vencimientos y acceso a liquidez, no solamente el número de tokens.

Qué deberá medirse desde el lanzamiento

Los primeros datos relevantes serán el patrimonio captado, los emisores que incorporen los productos a sus reservas y las redes elegidas para BRSRV. BlackRock no comunicó durante el lanzamiento saldos iniciales que permitieran medir adopción.

También habrá que observar la diferencia entre el horario de transferencia en cadena y el de reembolso efectivo. Una participación disponible en una cartera no equivale necesariamente a dólares bancarios utilizables de inmediato durante una tensión de mercado.

La transparencia dependerá de informes periódicos sobre activos, vencimientos, repos y contrapartes. El registro blockchain permite comprobar movimientos de tokens, pero no muestra por sí solo todos los valores custodiados fuera de la cadena.

BlackRock acerca dos fondos regulados a las carteras utilizadas por empresas digitales. La trascendencia no reside únicamente en emitir tokens, sino en demostrar que estos mantienen una correspondencia jurídica y contable exacta con reservas líquidas cuando aumentan simultáneamente las emisiones y los reembolsos.