El quiebre del soporte
La ruptura del rango de 75.000 a 76.000 dólares se produjo en un contexto de volatilidad elevada y toma de beneficios, según reportes de mercado publicados el 23 y 24 de mayo. En esa zona, Bitcoin habría perdido una referencia técnica seguida de cerca por operadores de corto plazo, lo que aceleró las órdenes de venta y debilitó el sesgo inmediato del precio.
En algunas coberturas, la cotización se situó cerca de 74.500 dólares tras el retroceso, con el mercado atento a si el activo podía estabilizarse o profundizar la caída.
Presión tras el máximo histórico
La corrección se produce después de que Bitcoin marcara un récord por encima de los 126.000 dólares en octubre de 2025, por lo que el retroceso actual ya representa una pérdida relevante frente a esos máximos.
A inicios de mayo, la criptomoneda aún se movía alrededor de los 77.000 dólares, pero el deterioro posterior reflejó un cambio de tono en el mercado, con una fase de consolidación más frágil y menor apetito por el riesgo.
En ese entorno, distintos analistas vienen advirtiendo desde febrero que una pérdida sostenida de soportes intermedios podría abrir la puerta a una prueba de la zona de 60.000 dólares.
Qué mira ahora el mercado
Los niveles siguientes que observan los operadores incluyen primero la capacidad de Bitcoin para recuperar la franja de 75.000 a 76.000 dólares y, en caso de fracaso, la búsqueda de una base más sólida en la zona de 68.000 a 70.000 dólares, que algunos análisis recientes ya habían señalado como soporte clave del mes.
Si la presión vendedora continúa y se pierde ese escalón, los informes técnicos mencionan el rango de 60.000 dólares como un nivel psicológico y estructural relevante, por haber funcionado previamente como área de defensa en episodios de alta volatilidad.
Parte del nerviosismo también proviene de la combinación entre toma de ganancias, liquidaciones forzadas y una reducción del apetito institucional por riesgo en jornadas de corrección aguda.
Contexto de mercado
Aunque la caída ha reactivado el debate sobre un ciclo bajista más profundo, varias coberturas recientes siguen describiendo la estructura de fondo como una corrección dentro de una tendencia que aún depende de la respuesta de los soportes técnicos.
En el corto plazo, el comportamiento de Bitcoin dependerá de si logra reconquistar las zonas perdidas o si la debilidad actual confirma un tramo correctivo más amplio.
Por ahora, el mercado mantiene la vista en la zona de 60.000 dólares como el siguiente gran umbral a defender o a testear, en función de la evolución del sentimiento y del flujo de ventas.