SpaceX duplica ingresos con Starlink y la IA, pero dispara su inversión técnica
Los primeros resultados después de la salida a bolsa
SpaceX presentó el 4 de agosto su primer informe de resultados desde que comenzó a cotizar en junio. La compañía registró 7.800 millones de dólares de ingresos entre abril y junio, frente a 4.100 millones durante el mismo periodo de 2025. El avance, cercano al 92 %, superó las previsiones recopiladas por LSEG y ofrece la primera visión periódica y pública de un grupo que anteriormente podía mantener reservados numerosos detalles financieros.
Las pérdidas operativas se redujeron desde 970 millones hasta 143 millones de dólares. Esta métrica refleja el funcionamiento de las actividades ordinarias antes de determinados costes financieros, fiscales y contables y no equivale al resultado neto. The Guardian situó la pérdida neta trimestral en unos 541 millones. La distinción es relevante: la actividad se aproxima al equilibrio operativo, pero el conjunto todavía no produjo un beneficio final para los accionistas.
Las acciones cayeron aproximadamente un 7,5 % en negociación posterior al cierre, después de subir un 9,4 % durante la sesión. El retroceso debe interpretarse como una reacción inicial, influida tanto por las cifras como por el gasto previsto y la próxima expiración de restricciones que impedían vender acciones a determinados inversores tempranos. No permite concluir por sí solo que el mercado haya rechazado la estrategia industrial de la compañía.
Starlink ya es el principal motor económico
Starlink y las demás operaciones de conectividad aportaron más de la mitad de los ingresos. La facturación del segmento creció un 66 %, hasta aproximadamente 4.290 millones de dólares, y su beneficio operativo aumentó un 79 %, según las cuentas y la cobertura de Reuters. La red ofrece acceso a internet para hogares, empresas, barcos, aeronaves, administraciones y clientes militares mediante una constelación de satélites en órbita baja.
El número de suscriptores se duplicó y llegó a 12 millones al cierre del trimestre. Sin embargo, el ingreso medio por usuario descendió un 22 %. SpaceX atribuye esa caída a su entrada en mercados internacionales con tarifas inferiores y a la expansión de planes más económicos. Aumentar clientes no garantiza un crecimiento proporcional del beneficio si cada conexión aporta menos y exige terminales, capacidad orbital, estaciones terrestres y atención local.
La presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, afirmó que la empresa pretende captar clientes de operadores tradicionales como T-Mobile, AT&T y Verizon. El objetivo es complementar la constelación con infraestructura terrestre y ofrecer un servicio móvil más completo. Starlink ya permite conexiones directas limitadas con teléfonos, pero competir ampliamente con redes celulares requerirá espectro, acuerdos nacionales, dispositivos compatibles y capacidad suficiente para atender concentraciones urbanas.
SpaceX prevé lanzar al menos 1.000 satélites Starlink V3 durante los próximos doce meses. Esa generación deberá multiplicar la capacidad por aparato, aunque depende del funcionamiento de Starship para poner en órbita unidades más grandes. La previsión no significa que los 1.000 satélites estén ya desplegados. Retrasos de lanzamiento, problemas técnicos o autorizaciones regulatorias pueden modificar el calendario y la capacidad realmente disponible.
La inteligencia artificial supera al negocio espacial
La actividad de IA generó alrededor de 2.560 millones de dólares, aproximadamente un 250 % más que un año antes. El segmento consolidado comprende xAI, el modelo Grok, la plataforma X y una operación creciente de centros de datos. También incluye contratos de suministro de capacidad informática a clientes como Anthropic, Google y Reflection AI, aunque SpaceX indicó que parte de los ingresos recurrentes asociados todavía no se ha reconocido.
La cifra supera ampliamente los aproximadamente 962 millones atribuidos al negocio espacial, que incluye lanzamientos comerciales, misiones gubernamentales y desarrollo de Starship. Los ingresos espaciales crecieron un 29 %, pero mantienen costes elevados. Esta distribución transforma la lectura tradicional de SpaceX: los cohetes siguen siendo esenciales para desplegar Starlink, aunque la mayor parte de la facturación procede ya de comunicaciones y computación.
El crecimiento de la IA está acompañado de un desembolso extraordinario. La inversión de capital total superó los 18.000 millones de dólares, frente a 2.830 millones un año antes. De ese importe, 15.830 millones se dirigieron a capacidad de inteligencia artificial, frente a solo 749 millones en el trimestre comparable. El director financiero, Bret Johnsen, anticipó niveles similares durante los dos próximos trimestres.
Elon Musk dijo que la compañía pretende terminar 2026 con más de dos gigavatios de capacidad informática y acercarse a diez gigavatios al final de 2027. SpaceX utilizará exclusivamente equipos de Nvidia para sus centros de datos, según la presentación recogida por Reuters. Son objetivos de construcción, no capacidad actualmente operativa: requieren procesadores, redes, electricidad, refrigeración, edificios y permisos en una escala equivalente a grandes instalaciones industriales.
Una previsión ambiciosa y riesgos de ejecución
SpaceX proyecta alcanzar en diciembre un ritmo anualizado de ingresos de 100.000 millones de dólares. Un ritmo anualizado extrapola el nivel esperado al final del periodo y no significa que la empresa vaya a facturar esa cantidad durante todo 2026. La compañía también promete recuperar en menos de un año las nuevas inversiones destinadas a cómputo de IA, una hipótesis que dependerá de los precios, la ocupación y la continuidad de los contratos.
La estrategia consiste en emplear la expansión y el flujo de Starlink para financiar infraestructura informática y programas espaciales hasta que maduren. Sus defensores consideran que los contratos de IA demuestran una monetización más rápida de lo previsto. Los críticos advierten de que los centros de datos, Starship y las nuevas constelaciones necesitan capital simultáneamente y pueden convertir un problema en otra actividad deficitaria si la demanda se desacelera.
Existe además una relación circular entre las divisiones. Los cohetes despliegan los satélites; Starlink genera conectividad e ingresos; los centros de datos entrenan modelos y venden capacidad; la IA puede mejorar operaciones y productos. Esa integración ofrece ventajas, pero dificulta identificar qué inversiones benefician a cada negocio y qué transacciones se realizan entre filiales. Los futuros informes regulatorios deberán proporcionar suficiente desglose para valorar cada segmento.
El hecho confirmado es que los ingresos trimestrales casi se duplicaron, Starlink mantuvo el liderazgo y la IA creció con rapidez, mientras la inversión superó 18.000 millones. Las metas de 100.000 millones anualizados, diez gigavatios y 1.000 satélites V3 continúan siendo previsiones. Antes de publicar convendrá revisar el informe presentado ante el regulador bursátil, la transcripción de la conferencia y cualquier actualización de la reacción de las acciones.