Nvidia garantiza hasta 105.000 millones para el nuevo centro de datos de OpenAI
Un compromiso de hasta 105.000 millones
Nvidia ha acordado proporcionar garantías por hasta 105.000 millones de dólares relacionadas con el nuevo campus de inteligencia artificial PORTS-Pike, en el condado de Pike, Ohio. El respaldo ayudará a SB Energy, empresa participada por SoftBank, a financiar terrenos, suministro eléctrico y construcción de los edificios que OpenAI utilizará mediante un contrato de arrendamiento de veinte años, según Reuters.
La cifra no equivale a una transferencia inmediata de 105.000 millones ni cubre el coste íntegro del proyecto. Nvidia explicó que su compromiso respalda parte de los pagos vinculados con el arrendamiento, la electricidad y un valor mínimo de las instalaciones. OpenAI será responsable de pagar la capacidad que utilice; Nvidia intervendría si se produjera un incumplimiento y el propietario no pudiera recuperar el valor garantizado mediante otro arrendamiento o una venta.
Nvidia también invertirá directamente 1.500 millones de dólares en SB Energy. OpenAI y SoftBank habían destinado anteriormente otros 1.000 millones a la expansión del promotor. La estructura definitiva combinará previsiblemente capital y deuda, pero todavía no está cerrada. Reuters informó de que podría incluir inversión directa de SoftBank, recursos procedentes de una eventual salida a bolsa de SB Energy, préstamos de financiación de proyectos y bonos.
El fabricante será el proveedor exclusivo de la infraestructura informática de IA instalada en el campus. Su participación abarca procesadores gráficos, unidades centrales, redes de alta velocidad y la plataforma DSX para centros de datos. La exclusividad asegura una posible demanda de varias generaciones de equipos Nvidia, aunque las compras dependerán de que cada fase se construya y entre realmente en funcionamiento.
Ocho gigavatios para OpenAI
El proyecto comenzará con una fase de hasta 4,25 gigavatios informáticos y Nvidia tendrá una opción relacionada con otros 3,75 gigavatios. La capacidad completa llegaría así a ocho gigavatios. Esta cifra describe la escala eléctrica prevista para los sistemas de computación y no significa que toda ella esté disponible actualmente, según el anuncio oficial de Nvidia.
Los primeros 800 megavatios deberían entrar en servicio en 2028, utilizando principalmente infraestructura existente de AEP Ohio. Las ampliaciones posteriores exigirán nuevas plantas de generación, líneas de transmisión, subestaciones, permisos y financiación. OpenAI advierte expresamente de que el campus no se construirá de una sola vez y que su desarrollo dependerá de revisiones ambientales y autorizaciones administrativas.
SB Energy construirá, poseerá y operará el centro. OpenAI comenzará a pagar cuando cada bloque terminado quede disponible para el arrendamiento. La empresa afirma que financiará esos compromisos mediante ingresos, flujo de caja y capital aportado por inversores. Esta previsión depende del crecimiento futuro del negocio y no constituye una garantía de que todas las fases sean contratadas en el calendario planteado.
La capacidad se destinará tanto al entrenamiento de modelos avanzados como a la inferencia utilizada para ofrecer productos de IA. Los grandes sistemas necesitan mover información entre miles de procesadores con una latencia muy baja. Eso obliga a coordinar chips, redes, almacenamiento, refrigeración y programas como una única máquina distribuida, donde un fallo localizado puede reducir el rendimiento del conjunto.
Un antiguo complejo industrial
PORTS-Pike ocupará terrenos privados y zonas rehabilitadas de la antigua planta de difusión gaseosa de Portsmouth, utilizada históricamente para enriquecer uranio. Parte del suelo continúa bajo control del Departamento de Energía estadounidense. Los departamentos federales de Energía y Comercio participan en la reconversión del emplazamiento, aunque las empresas serán responsables del desarrollo del centro de datos.
SB Energy y sus socios prevén construir al menos diez gigavatios adicionales de generación y dedicar 4.200 millones de dólares a infraestructura eléctrica regional en colaboración con AEP Ohio, según Reuters. Las compañías aseguran que asumirán el coste de las nuevas conexiones y que no lo trasladarán a otros consumidores. La aplicación práctica deberá verificarse mediante los expedientes regulatorios y las tarifas finalmente aprobadas.
El proyecto recurrirá inicialmente a infraestructura disponible, pero las siguientes etapas incorporarán nueva generación, incluido gas natural. La escala energética plantea dudas sobre emisiones, agua, ruido, ocupación de suelo y capacidad de la red. OpenAI no publicó el 17 de agosto una estimación completa del consumo anual, la combinación definitiva de fuentes ni la cantidad de agua requerida por los sistemas de refrigeración.
Las empresas calculan que la construcción generará alrededor de 35.000 puestos de trabajo acumulados hasta 2032 y que el funcionamiento sostendrá unos 2.500 empleos permanentes. Estas cifras son proyecciones corporativas: no equivalen a trabajadores contratados actualmente y pueden incluir empleos temporales, contratistas y actividad distribuida a lo largo de seis años.
Demanda asegurada y riesgo financiero
Nvidia pretende utilizar su capacidad financiera para reservar emplazamientos donde sus procesadores puedan funcionar durante varias generaciones. La estrategia ayuda a clientes como OpenAI a conseguir terrenos y electricidad y, al mismo tiempo, crea demanda futura para los productos del fabricante. Reuters señala que este tipo de relaciones ha intensificado las dudas sobre flujos financieros circulares dentro de la industria de IA.
Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, rechazó que la operación constituya financiación circular. Defendió que la compañía emplea su escala y visibilidad comercial para asegurar infraestructura de larga duración. No obstante, Nvidia actúa simultáneamente como inversor, garante y proveedor exclusivo, por lo que parte del retorno esperado dependerá de ventas de equipos impulsadas por el mismo proyecto que respalda.
Huang estimó que la fase inicial podría generar hasta 200.000 millones de dólares de ingresos para Nvidia. Incluyendo otros compromisos de OpenAI, la relación podría aportar 600.000 millones hasta 2030, según Reuters. Son previsiones empresariales sujetas a la construcción del campus, la demanda de servicios, los precios de los equipos y la capacidad de OpenAI para financiar sus compromisos.
El acuerdo confirmado comprende la inversión de 1.500 millones en SB Energy, el respaldo para la primera fase y el arrendamiento progresivo por OpenAI. Los ocho gigavatios no están construidos y la garantía de 105.000 millones no representa un desembolso inmediato. Antes de publicar deberán revisarse los contratos financieros definitivos, los permisos ambientales y los expedientes sobre generación y transmisión eléctrica.