Alphabet eleva a 205.000 millones su inversión anual para liderar la IA global
La nube impulsa otro trimestre de crecimiento
Alphabet informó el 22 de julio de que sus ingresos del segundo trimestre ascendieron a 119.796 millones de dólares, un 24% más que un año antes. El documento oficial sitúa los ingresos de Google Services en 94.540 millones y los de Google Cloud en 24.768 millones. La nube creció un 82%, frente a los 13.624 millones del mismo periodo de 2025, gracias a la demanda de infraestructura y soluciones empresariales de inteligencia artificial, además de los servicios centrales de Google Cloud Platform. El beneficio operativo consolidado subió un 30%, hasta 40.770 millones, y el margen operativo avanzó dos puntos, al 34%.
La aceleración de Cloud constituye el dato operativo más relevante porque transforma la inversión en centros de datos en ingresos contratados por empresas. El beneficio operativo del segmento pasó de 2.826 millones a 8.814 millones de dólares interanuales. Alphabet atribuyó el avance a productos empresariales de IA y afirmó que cerca del 90% de las compañías de la lista Fortune 100 utilizan Gemini Enterprise. Son datos proporcionados por la propia empresa y no una auditoría independiente del uso efectivo. En paralelo, Google Search y otros ingresos publicitarios crecieron un 17%, hasta 63.271 millones, mientras YouTube Ads aumentó un 13%, a 11.055 millones. El conjunto confirma que, por ahora, la expansión de la IA se apoya tanto en negocios nuevos de infraestructura como en la fortaleza de la publicidad tradicional.
La inversión anual vuelve a subir
El foco del mercado se desplazó al gasto. La directora financiera, Anat Ashkenazi, comunicó en la conferencia con analistas que Alphabet prevé invertir entre 195.000 y 205.000 millones de dólares en 2026. La estimación anterior oscilaba entre 180.000 y 190.000 millones, de modo que ambos extremos aumentan en 15.000 millones. Reuters atribuye la revisión a una entrega de capacidad más rápida de lo previsto y a una demanda que todavía supera la infraestructura disponible. La compañía también anticipó un incremento significativo del gasto de capital en 2027, una señal de que la construcción de servidores, redes y centros de datos no se limita al actual ejercicio.
En el segundo trimestre, las compras de propiedad y equipos alcanzaron 44.924 millones de dólares, aproximadamente el doble de los 22.446 millones registrados un año antes. El efectivo generado por las operaciones fue de 39.069 millones, insuficiente para cubrir esa inversión, y el flujo de caja libre —definido por Alphabet como efectivo operativo menos gasto de capital— quedó en negativo por 5.855 millones. No significa que el grupo carezca de liquidez: cerró junio con 242.474 millones entre efectivo, equivalentes y valores negociables. Sí muestra que la velocidad de expansión de la infraestructura superó por primera vez en el trimestre la caja generada por las operaciones ordinarias.
Un beneficio extraordinario que exige contexto
El beneficio neto disponible para accionistas comunes alcanzó 112.107 millones de dólares, casi cuatro veces el del mismo trimestre de 2025, y el beneficio diluido por acción se situó en 9,11 dólares. Sin embargo, esa cifra incorpora 97.983 millones de otros ingresos netos, principalmente ganancias no realizadas en valores de renta variable. Alphabet calcula que la ganancia neta de 99.031 millones en esos instrumentos elevó el beneficio neto en 77.100 millones y añadió 6,26 dólares al beneficio por acción. Por tanto, el salto del resultado no procede únicamente de publicidad, nube o productos de IA y no debe extrapolarse como ritmo operativo recurrente.
La estructura financiera también cambió para sostener el despliegue. Durante el trimestre, Alphabet obtuvo 49.600 millones netos mediante una combinación de acciones ordinarias y preferentes convertibles, destinados a fines corporativos generales, incluida la expansión de infraestructura y cómputo global para IA. Emitió además deuda sénior no garantizada con ingresos netos de 20.300 millones. La empresa mantenía al cierre del trimestre un programa que permite vender hasta 40.000 millones adicionales en acciones, aunque informó de que todavía no había utilizado ese mecanismo. Estos movimientos diluyen la imagen tradicional de una plataforma financiada holgadamente solo con su caja operativa.
Gemini, TPU y la presión competitiva
Sundar Pichai aseguró que las inversiones en IA están impulsando funciones de búsqueda, productos empresariales y la aplicación Gemini, a la que Alphabet atribuye 950 millones de usuarios activos mensuales. La empresa dijo que sus modelos procesan 22.000 millones de tokens de API por minuto. Por primera vez, Google Cloud también reconoció ingresos por ventas de sistemas TPU, según Reuters; el informe financiero aclara que el segmento obtiene ingresos de producto principalmente de esos sistemas. La comercialización directa de hardware propio abre otra vía frente a Nvidia y otros fabricantes, aunque Alphabet no desglosó cuánto aportaron las TPU al trimestre.
El contrapunto es la ejecución de los modelos. Reuters informó de inquietud por el retraso de Gemini 3.5 Pro y recogió que Pichai reconoció margen de mejora en programación y agentes de código. El directivo afirmó que Google ya entrena Gemini 4 y mantiene su objetivo de competir en la frontera. Esta tensión explica la reacción inicial de los inversores: las acciones cayeron alrededor de un 3% en operaciones posteriores al cierre pese al crecimiento de ingresos. El balance provisional es doble. Alphabet monetiza con rapidez la demanda de nube e IA, pero necesita demostrar que una inversión anual cercana a 200.000 millones produce ventajas técnicas duraderas y retornos suficientes. Los próximos resultados de otros grandes proveedores permitirán comparar si el aumento es excepcional o forma parte de una revisión general del gasto del sector.