Hidratación | ancianos y niños más vulnerables

75% de la población no se hidrata bien: ancianos y niños enfrentan mayor riesgo de deshidratación

Cerca del 75% de la población no se identifica bien, según datos de estudios recientes, con un problema mayor en niños y ancianos. Los expertos alertan que estos grupos son los más vulnerables a la deshidratación, especialmente ante el calor extremo. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recomienda consumir entre 2 y 3 litros de agua al día, mientras que la OMS sugiere entre 1,5 y 2 litros diarios. La sed es una señal tardía de deshidratación, por lo que es mejor anticiparse y beber agua antes de tener esta sensación.

Por qué 75% no se hidrata bien?

Algunos estudios muestran que hasta el 75% de la población no se hidrata como debería. Tres de cada cuatro españoles no se hidratan bien en verano, según expertos en nutrición. Cerca del 75% de la población española no cubriría las recomendaciones de ingesta de líquidos.

Grupos de mayor riesgo

Los grupos con mayor riesgo de deshidratación son:

Datos específicos en ancianos

Concretamente, el 47% de los mayores no se hidrata de forma correcta, según una encuesta. En las personas mayores se evidencia una disminución de la sensación de sed, lo que hace que no perciban la necesidad de beber agua. Si no se trata, la deshidratación puede evolucionar a problemas más graves, como desequilibrios electrolíticos, insuficiencia renal o shock.

Recomendaciones de hidratación según EFSA y OMS

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen las siguientes recomendaciones:

Consejos para una hidratación adecuada

El Instituto de Investigación Agua y Salud recomienda tres aspectos clave para mantener una hidratación adecuada:

  • Ingesta de 2 litros diarios en caso de las mujeres y 2,5 en caso de los hombres, en condiciones normales de actividad y temperatura

  • Llevar una botella de agua para recordarnos la necesidad de ingesta a intervalos regulares, unos 330ml cada dos horas aproximadamente

  • Beber agua a una temperatura de 10 a 15 grados, despacio y a pequeños sorbos, para que se absorba mejor

Para mayores: recomendaciones específicas

Para lograr una hidratación adecuada en adultos mayores, se recomienda:

  • Beber agua antes de tener sed: La sed es una señal tardía de deshidratación

  • Variar las fuentes de hidratación: Además del agua, se pueden consumir infusiones, caldos, leche o zumos naturales

  • Mantener horarios fijos para beber líquidos: Tener rutinas ayuda a no olvidar la ingesta de agua

  • Ofrecer agua a personas dependientes: Si cuidas a alguien mayor, recuérdale y ayúdale a beber con frecuencia

  • Vigilar en épocas de calor o enfermedad: Aumentar la ingesta en situaciones de mayor pérdida de líquidos

  • Aprovechar los alimentos con alto contenido de agua: Frutas como sandía, melón o naranjas, y verduras como pepino o tomate

  • Evitar largos periodos sin beber líquidos: Establecer horarios o rutinas para ofrecer agua o líquidos de forma regular

 

¿Cómo comprobar si alguien está deshidratado?

Una prueba sencilla para comprobar si un adulto mayor frágil está deshidratado es hacer que la persona beba algunos líquidos y observar si mejora su estado de ánimo y energía. También se puede vigilar la temperatura del agua: se recomienda que esté entre 10-15 °C para hacerla más apetecible.

Consecuencias de la deshidratación

La deshidratación puede provocar problemas de salud serios, incluyendo:

  • Desequilibrios electrolíticos

  • Insuficiencia renal

  • Shock

  • Problemas de concentración y memoria

  • Fatiga y debilidad

Si no se trata, puede evolucionar a problemas más graves y complicaciones médicas.