Irán ejecuta a dos hombres ligados al MEK y crecen las alertas de ONG
De acuerdo con el portal judicial Mizan y agencias internacionales, los dos ejecutados fueron condenados por pertenecer al PMOI/MEK, grupo prohibido en Irán, y por tramar ataques armados en la capital mediante dispositivos de lanzamiento improvisados. Las autoridades judiciales presentaron el caso como una respuesta a actividades consideradas “terroristas”, sin ofrecer detalles públicos sobre las fechas de detención ni sobre el desarrollo completo del proceso judicial.
Organizaciones de derechos humanos y plataformas ligadas a la oposición identificaron a los ejecutados como Akbar (Shahrokh) Daneshvarkar y Mohammad Taghavi, de alrededor de 60 años. Estos informes señalan que ambos habían sido sentenciados a muerte en 2024 por un tribunal revolucionario de Teherán, bajo el cargo de “baghi” (rebelión armada) ligado a su presunta afiliación al MEK.
Hengaw y otros grupos de monitoreo denunciaron que las ejecuciones se realizaron de manera secreta, sin aviso previo a las familias ni posibilidad de última visita, lo que vulnera estándares internacionales de debido proceso. Las mismas fuentes afirman que los dos hombres habían denunciado malos tratos y torturas durante su tiempo de detención en centros como la prisión de Evin, antes de ser trasladados a Ghezel Hesar.
En sus comunicados, el Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (NCRI), vinculado al MEK, calificó a los ejecutados como presos políticos y pidió una reacción urgente de la comunidad internacional. La presidenta electa del NCRI, Maryam Rajavi, reclamó a Naciones Unidas y a los Estados miembros que condenen las ejecuciones y adopten medidas concretas para frenar el aumento de sentencias de muerte contra disidentes y opositores.
Los datos compilados por organizaciones de derechos humanos indican que, con estos casos, al menos seis presos políticos han sido ejecutados en Irán desde el inicio de la actual escalada bélica en la región. Colectivos de defensa de derechos alertan además de que otros reclusos vinculados al MEK y a grupos opositores permanecen en el corredor de la muerte, lo que alimenta la preocupación por nuevas ejecuciones en las próximas semanas.
Diversas ONG subrayan que la ejecución de presuntos opositores bajo acusaciones de “rebelión armada” se enmarca en un patrón más amplio de uso de la pena de muerte como herramienta de control político. En este contexto, renuevan su llamado a una moratoria de las ejecuciones y a la apertura de investigaciones independientes sobre los juicios y las condiciones de detención de los presos políticos en Irán.