Suiza rechaza tope de 10 millones de habitantes y evita ruptura con UE
Propuesta de límite poblacional
La iniciativa "No a una Suiza de diez millones" planteaba imponer medidas para frenar el crecimiento demográfico mediante restricciones a la inmigración y al derecho al asilo, si antes de 2050 el país llegaba a 9,5 millones de habitantes. La propuesta estipula que la población no debería superar los 10 millones antes de 2050 y ordena al gobierno actuar cuando alcance la cifra de 9,5 millones. Las acciones podrían incluir la limitación de solicitantes de asilo y la eliminación del derecho de reagrupación familiar para trabajadores extranjeros.
Ruptura de la libre circulación con la UE
Si se alcanzara el límite de 10 millones, los tratados internacionales que Suiza ha firmado, incluida la libre circulación de personas con la UE, tendrían que ser revocados. El mayor temor fue el daño que un "Sí" a la iniciativa podía causar a las relaciones entre Suiza y la Unión Europea, con la que mantiene vínculos políticos, económicos y comerciales vitales para la economía helvética. El Acuerdo de Libre Circulación de Personas (Espacio Schengen) es un pilar fundamental de estas relaciones.
Celebración del sector empresarial
El referéndum había suscitado inquietud en el ámbito empresarial, temiendo que pudiera resultar en la eliminación de la libre circulación de trabajadores entre Suiza y la UE, su principal socio. Severin Schwan, presidente del gigante farmacéutico suizo Roche, calificó la iniciativa de "peligrosa". La comunidad empresarial del país está preocupada por las perspectivas, ya que la iniciativa podría romper el pacto migratorio con la UE.
Resultados del referéndum
Un 54,8% de los votantes ha desestimado la idea de poner un candado al número de habitantes para frenar las entradas de migrantes, frente a un 45,2% que la ha apoyado, según los datos del escrutinio ya finalizado. La participación fue superior al 57% a nivel nacional. Los votantes apostaron por mantener el vínculo con la UE y su modelo de estabilidad económica, en el que se considera esenciales a los trabajadores inmigrantes para seguir creciendo.
Debate nacional intenso
La propuesta del PP suizo generó un intenso debate a nivel nacional. Los populares exigieron entonces restricciones al asilo y en la reunificación familiar, argumentando que era un plan de "sostenibilidad". Sus detractores, incluyendo al gobierno suizo, todos los principales partidos, empresarios y sindicatos, la consideraron una "iniciativa del caos", argumentando que podría privar hospitales y escuelas del personal que requieren y deteriorar las relaciones con la UE.
Previsiones demográficas
Según escenarios oficiales, el país podría alcanzar los 9,5 millones de habitantes ya en 2031, y los 10 millones se llegarían en torno a 2041. Si se supera la marca dos años, el Ejecutivo federal tendría que plantear la anulación de la libre circulación de personas con la UE, lo que habría sido comparado con un "Brexit a la Suiza".