Regresa a Argentina el gendarme liberado tras 448 días preso en Venezuela

Llega a Argentina Nahuel Gallo, gendarme detenido 15 meses en Venezuela

El gendarme argentino Nahuel Gallo aterrizó en Buenos Aires tras ser excarcelado en Venezuela, donde pasó 15 meses detenido acusado de terrorismo y espionaje, en un caso que tensó la relación bilateral y se resolvió en el marco de la reciente amnistía y de intensas gestiones diplomáticas y privadas.

Nahuel Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, llegó a la madrugada al aeropuerto internacional de Ezeiza, en Buenos Aires, a bordo de un avión privado facilitado por la cúpula del fútbol argentino, tras más de 440 días detenido en Venezuela. El gendarme, de 33 años y oriundo de Catamarca, no realizó declaraciones públicas a su llegada y fue recibido por su esposa, María Alexandra Gómez, su hijo pequeño y autoridades nacionales, en medio de un fuerte operativo de seguridad.​

Gallo había sido arrestado el 8 de diciembre de 2024, cuando ingresó a territorio venezolano desde Colombia, en un viaje que, según su familia, tenía como objetivo reunirse con su esposa y su hijo de corta edad. Las autoridades venezolanas lo acusaron de terrorismo, espionaje y participación en un supuesto plan desestabilizador, cargos que el entorno del gendarme y el Gobierno argentino calificaron como infundados.

Durante su reclusión, Gallo permaneció en la cárcel de El Rodeo I, en las afueras de Caracas, uno de los centros de detención más temidos del país, donde organizaciones de derechos humanos han documentado condiciones severas para los presos políticos. De acuerdo con la información difundida por su familia y por organizaciones como Foro Penal, el gendarme estuvo largos períodos incomunicado, sin asistencia consular regular y con acceso limitado a defensa técnica, lo que llevó al Gobierno argentino a denunciar su situación como una detención arbitraria.​

La liberación se produjo después de que Gallo iniciara una huelga de hambre junto a otros presos, reclamando la aplicación de la ley de amnistía aprobada por las nuevas autoridades venezolanas, que prevé la excarcelación de personas detenidas por motivos políticos. Según relató su entorno, la medida de protesta, sumada a la presión diplomática y mediática, aceleró la decisión de incluirlo en el proceso de excarcelaciones en marcha.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina confirmó oficialmente la excarcelación el 1 de marzo y detalló que Gallo había abandonado territorio venezolano, sin precisar las condiciones jurídicas de su liberación. La Cancillería agradeció el apoyo de los gobiernos de Italia y de otros países, así como el acompañamiento de organizaciones de la sociedad civil venezolana, entre ellas Foro Penal, que dio seguimiento al caso.

Un elemento llamativo del operativo fue el rol de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y directivos vinculados al fútbol profesional, que pusieron a disposición la aeronave en la que Gallo viajó desde Caracas a Buenos Aires. Medios argentinos detallan que dirigentes de la AFA se involucraron en gestiones discretas ante autoridades venezolanas y contactos internacionales para facilitar el regreso del gendarme, lo que ha alimentado el debate interno sobre los canales utilizados en la negociación.​

Su esposa, María Alexandra Gómez, fue una de las voces más visibles de la campaña por la liberación, al denunciar el caso de su marido en foros públicos y redes sociales. “Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”, escribió en X al confirmar que el gendarme había salido de la cárcel y se encontraba rumbo a Argentina, mensaje que se viralizó y generó muestras de apoyo en ambos países.

El presidente argentino, Javier Milei, mencionó la situación de Gallo en su discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, calificando el caso como una tragedia y presentándolo como ejemplo de su posición crítica frente al gobierno que encabezaba Nicolás Maduro hasta su reciente caída. La referencia pública del mandatario incrementó el perfil político del caso y reforzó la presión internacional para que Venezuela avanzara en la excarcelación.

La excarcelación del gendarme se enmarca en un proceso más amplio de liberación de presos políticos en Venezuela, impulsado por la ley de amnistía y el nuevo escenario político tras la captura de Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Según datos de Foro Penal, más de 540 personas han sido liberadas desde enero, aunque alrededor de 560 continúan detenidas por motivos políticos, incluidos varios extranjeros.

En Argentina, la llegada de Gallo abre nuevas interrogantes sobre las circunstancias de su detención, las negociaciones que precedieron su excarcelación y el impacto del caso en la relación bilateral con Venezuela. Sectores políticos y especialistas en derecho internacional reclaman ahora transparencia sobre los acuerdos alcanzados y garantías de que hechos similares no se repitan con ciudadanos argentinos en el exterior.

Mientras se recupera junto a su familia, el gendarme deberá atravesar evaluaciones médicas y psicológicas tras más de un año de reclusión en condiciones adversas, incluyendo la reciente huelga de hambre que habría afectado su estado físico. Su eventual testimonio ante la justicia y ante organismos de derechos humanos podría aportar nuevos elementos sobre la situación de los presos políticos en Venezuela y sobre el funcionamiento de centros de detención como El Rodeo I.