El doble terremoto en Venezuela deja ya 4.490 muertos y 16.740 heridos
La cifra de fallecidos por los terremotos de Venezuela sube a 4.490
La magnitud de la catástrofe provocada por el doble terremoto del 24 de junio continúa aumentando en Venezuela. El último balance oficial sitúa en 4.490 el número de fallecidos, una cifra superior a los 4.333 muertos comunicados un día antes por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
Las autoridades mantienen además un registro de 16.740 personas heridas, mientras que 6.462 personas han sido rescatadas desde el inicio de la emergencia y 17.907 han quedado sin hogar debido al colapso o los graves daños sufridos por sus viviendas.
El balance sigue siendo provisional debido a la complejidad de las tareas de recuperación de cuerpos y a las dificultades para identificar a algunas de las víctimas. En el recuento previo de 4.333 fallecidos, las autoridades reconocían que al menos 315 cuerpos todavía no habían sido identificados.
Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 separados por solo 39 segundos
La catástrofe comenzó el 24 de junio de 2026, cuando dos grandes terremotos golpearon el norte de Venezuela con apenas segundos de diferencia.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el primer movimiento alcanzó una magnitud de 7,2 y tuvo su epicentro a unos 21 kilómetros al este-noreste de San Felipe. Solo 39 segundos después, un segundo terremoto, todavía más potente, alcanzó una magnitud de 7,5 cerca de Yumare.
El USGS clasifica esta secuencia como un doblete sísmico: el terremoto de magnitud 7,2 actuó como precursor inmediato del evento principal de magnitud 7,5. Ambos movimientos se produjeron en el norte de Venezuela, al oeste de Caracas, y generaron importantes deslizamientos de tierra en distintas áreas.
El impacto se extendió por Caracas y varias poblaciones de la región costera, pero el estado de La Guaira se convirtió en una de las áreas más castigadas por la destrucción de edificios, viviendas e infraestructuras.
La Guaira, entre las zonas más devastadas
Los terremotos causaron el colapso de barrios enteros y edificios de varias plantas en La Guaira y otras zonas del norte venezolano. Según balances difundidos durante la emergencia, al menos 190 edificios quedaron destruidos y otros 856 sufrieron graves daños.
La rápida sucesión de dos terremotos de gran magnitud dificultó la reacción de la población y multiplicó los daños en estructuras que ya habían sido debilitadas por el primer movimiento.
Durante las primeras jornadas, miles de rescatistas, militares, voluntarios y equipos internacionales participaron en la búsqueda de supervivientes. La operación permitió rescatar con vida a más de 6.400 personas, aunque con el paso de las semanas las tareas se han desplazado progresivamente hacia la recuperación de cuerpos, la identificación de las víctimas y la asistencia a los damnificados.
Miles de personas siguen sin hogar tras la catástrofe
La dimensión de la emergencia va más allá del creciente número de fallecidos. Cerca de 18.000 personas han quedado sin hogar, y miles de damnificados permanecen alojados en refugios temporales, espacios públicos y campamentos improvisados.
En las primeras semanas después de los terremotos, unos 12.800 afectados llegaron a ser alojados en aproximadamente 80 refugios temporales. El hacinamiento, la falta de servicios adecuados y las limitaciones del sistema sanitario han agravado los riesgos para la población desplazada.
Organizaciones sanitarias y humanitarias han detectado un aumento de enfermedades diarreicas, infecciones cutáneas y dificultades para tratar dolencias crónicas como la diabetes y la hipertensión. La situación resulta especialmente delicada en La Guaira, donde una parte importante del propio personal sanitario también se ha visto afectada directamente por los terremotos.
La identificación de las víctimas, uno de los mayores desafíos
A medida que aumenta el número de muertos, la identificación de los cuerpos se ha convertido en una de las tareas más complejas de la emergencia.
Familias de desaparecidos continúan intentando localizar a sus seres queridos mientras las autoridades gestionan miles de cadáveres y restos recuperados entre los escombros. La magnitud del desastre ha desbordado las capacidades ordinarias de morgues, cementerios y servicios forenses.
Los problemas para preservar, registrar e identificar adecuadamente los cuerpos se han visto agravados por el calor, la lluvia y la elevada cantidad de víctimas recuperadas en un corto periodo de tiempo. Algunas familias siguen sin recibir información definitiva sobre sus allegados más de dos semanas después de la catástrofe.
La ONU pide 300 millones de dólares para atender a 1,3 millones de afectados
La comunidad internacional ha incrementado su respuesta ante la magnitud de la emergencia. Naciones Unidas lanzó un llamamiento urgente para recaudar 300 millones de dólares destinados a atender aproximadamente a 1,3 millones de personas afectadas por los terremotos.
Equipos internacionales de emergencia, organismos de Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales participan en las labores médicas, la distribución de alimentos y agua, la gestión de refugios y la prevención de enfermedades.
La respuesta humanitaria tendrá que mantenerse más allá de la fase inmediata de emergencia, debido a la destrucción de viviendas, hospitales, carreteras y otras infraestructuras esenciales.
La reconstrucción de Venezuela afronta un desafío económico y humanitario
Las estimaciones preliminares citadas por diferentes medios sitúan los daños materiales en alrededor de 37.000 millones de dólares, aunque la evaluación definitiva todavía puede variar a medida que avancen las inspecciones.
La reconstrucción se desarrolla, además, en un contexto marcado por las dificultades económicas, institucionales y sanitarias que Venezuela ya afrontaba antes del desastre.
Las autoridades han anunciado planes para distribuir viviendas entre los damnificados y avanzar en la recuperación de las áreas afectadas. Sin embargo, la emergencia continúa activa: miles de familias permanecen desplazadas, persisten los problemas sanitarios y la cifra de víctimas podría experimentar nuevas modificaciones a medida que prosigan las tareas de recuperación e identificación.
De 32 muertos a 4.490: la evolución del balance desde el 24 de junio
La dimensión real de la tragedia se hizo evidente progresivamente. En las primeras horas posteriores a los terremotos, el balance inicial era de al menos 32 muertos y unos 700 heridos. Un día después, las autoridades ya informaban de alrededor de 235 fallecidos y 4.300 heridos.
El número de víctimas mortales continuó aumentando con rapidez: alcanzó al menos 2.295 fallecidos a comienzos de julio, subió a 3.535 el 6 de julio, llegó a 3.811 el día 8 y superó los 4.300 el 11 de julio.
El 12 de julio de 2026, el balance se elevó finalmente a 4.490 fallecidos, convirtiendo el doble terremoto en una de las mayores catástrofes naturales de la historia reciente de Venezuela.