Un hallazgo en Cambridge revisa la técnica del arte egipcio

Un papiro de Ramose revela cómo corregían errores los artesanos egipcios

El Fitzwilliam Museum de Cambridge ha actualizado la lectura de uno de sus papiros egipcios mejor conservados tras detectar en el Libro de los Muertos de Ramose una corrección pictórica aplicada hace unos 3.300 años. El hallazgo, realizado durante los preparativos de la exposición Made in Ancient Egypt, aporta nueva información sobre los métodos de trabajo, revisión y acabado visual de los artesanos del Antiguo Egipto.

El hallazgo: una corrección antigua en un papiro funerario
La novedad no consiste en el descubrimiento de un nuevo manuscrito, sino en la identificación de una intervención antigua sobre una escena ya conocida del Libro de los Muertos de Ramose. Mientras el equipo del museo preparaba la pieza para su exhibición, detectó un espeso pigmento blanco aplicado a ambos lados del cuerpo de una figura con forma de chacal, lo que modificó deliberadamente su contorno para hacerlo más estilizado. Según los investigadores, se trata de una corrección visual comparable, en términos modernos, a un “corrector” artístico.

Qué representa la escena analizada
La escena corresponde al llamado Hechizo 117 y muestra a Ramose junto a una deidad chacal, probablemente Wepwawet, divinidad asociada a la apertura de caminos y al acompañamiento del difunto. El papiro fue producido hacia 1290–1278 a. C. para Ramose, identificado por el Fitzwilliam como supervisor de los archivos reales, un cargo de alto nivel en la administración egipcia.

Cómo se confirmó la intervención
El equipo empleó varias técnicas de análisis para determinar si esas líneas blancas formaban parte del diseño original o si fueron añadidas después. Entre ellas figuran la espectrometría de fluorescencia de rayos X, la fotografía infrarroja y el microscopio digital 3D. Los resultados indicaron que el material correctivo estaba compuesto por una mezcla de huntita y calcita, distinta de la pintura blanca empleada en la túnica de Ramose, elaborada únicamente con huntita. Además, el microscopio permitió detectar pequeñas motas de oropimente amarillo, probablemente añadidas para integrar mejor la corrección con el color original, más claro, del papiro recién elaborado.

Por qué es relevante para la historia del arte egipcio
La investigación refuerza la idea de que los talleres egipcios no solo dominaban materiales complejos, sino que también revisaban y rectificaban composiciones cuando buscaban un resultado más preciso. La egiptóloga Helen Strudwick, comisaria de la muestra, señaló que este tipo de intervención ya había sido observado en otros papiros conservados en el British Museum y en el Egyptian Museum de El Cairo, aunque suele pasar desapercibido a primera vista. El caso de Ramose ofrece una evidencia especialmente clara de esa práctica.

El contexto del papiro de Ramose
El manuscrito fue hallado en 1922 en una tumba de Sedment, en Egipto Medio, por el arqueólogo William Flinders Petrie, e ingresó poco después en la colección del Fitzwilliam Museum. Según la documentación del museo, el rollo debió medir al menos 20 metros de largo y 41 centímetros de alto; tras su excavación quedó fragmentado y fue reconstruido meticulosamente a comienzos de los años 2000. Hoy está considerado uno de los Libros de los Muertos mejor conservados de su tipo.

La exposición donde se presenta la pieza
El papiro forma parte de Made in Ancient Egypt, exposición del Fitzwilliam Museum en Cambridge dedicada a los artesanos, técnicas y procesos de fabricación del Antiguo Egipto. La muestra, abierta desde el 3 de octubre de 2025, reúne joyería, cerámica, escultura, ataúdes y Libros de los Muertos para analizar no solo los objetos, sino también a quienes los produjeron. Permanecerá abierta hasta el 12 de abril de 2026.

Alcance informativo del descubrimiento
Más allá de la anécdota técnica, el hallazgo amplía el conocimiento sobre la producción de manuscritos funerarios egipcios y sobre los controles de calidad visual que podían aplicarse incluso en piezas vinculadas al ámbito religioso. En clave de historia cultural, la corrección detectada en el papiro de Ramose conecta la artesanía egipcia con una lógica reconocible todavía hoy: revisar, ajustar y perfeccionar una imagen antes de darla por terminada.