Qué impulsa a Samsung
Samsung Electronics ha marcado máximos bursátiles recientes tras publicarse que negocia precios de su HBM4 en torno a 700 dólares por chip, aproximadamente un 20%–30% por encima del modelo HBM3E, en un contexto de oferta ajustada y fuerte demanda asociada a la IA. En esa misma sesión, sus acciones llegaron a subir alrededor de un 5,4% hasta un récord de 190.900 wones, según el citado informe de mercado.
El movimiento se apoya en que la HBM es un componente crítico para procesadores avanzados usados en plataformas de IA —incluidos sistemas vinculados a Nvidia— y, con la escasez, los fabricantes han ganado poder de fijación de precios tanto en HBM como en DRAM convencional. Además, Samsung habría iniciado la producción en masa de HBM4 este mes, con la expectativa de capitalizar una demanda de memoria para IA que se mantendría fuerte a lo largo de 2026.
En paralelo, el repunte de precios favorece no solo a Samsung sino también a otras compañías de memoria, en un momento en el que analistas advierten de subidas aceleradas (“parabólicas”) en los precios de estos chips por el desequilibrio entre oferta y demanda. Parte del problema, según ese análisis, es que Samsung, SK Hynix y Micron han orientado una porción creciente de fabricación e inversión hacia HBM para aceleradores de IA, reduciendo capacidad relativa para “DRAM estándar” destinada a electrónica de consumo.
Por qué Apple está bajo presión
Apple ha reconocido públicamente el encarecimiento de chips de memoria en la cadena de suministro: en una llamada de resultados, Tim Cook señaló que el alza de precios de RAM y NAND tuvo un impacto “mínimo” en el margen bruto del 4T de 2025, pero anticipó “algo más de impacto” en el trimestre en curso. Cook añadió que la compañía es consciente del repunte y que estudiará “un rango de opciones” para gestionarlo a largo plazo si fuera necesario.
En el corto plazo, diferentes reportes apuntan a que Apple ha buscado blindar volúmenes de NAND (memoria de almacenamiento) al menos hasta comienzos de 2026, aunque sin quedar completamente protegida frente a subidas de precio en contratos de mayor plazo. El principal foco de tensión estaría en la DRAM (memoria de trabajo): según el mismo reporte, Apple podría verse obligada a aceptar incrementos superiores al 50% para asegurar suficiente suministro, debido a la reasignación de capacidad hacia HBM/IA y a la escasez de componentes para electrónica de consumo.
El contexto de mercado refuerza esa presión: el auge de centros de datos para IA está absorbiendo una parte creciente de la producción de memoria y, al mismo tiempo, ampliar capacidad industrial lleva años, lo que prolonga el desajuste entre oferta y demanda. En esa línea, también se ha informado de que una mayor proporción del output de DRAM en 2026 se destinaría a HBM (23% del total, frente al 19% del año anterior, según una consultora citada), estrechando aún más el suministro disponible para otros usos.