Xiaomi estrena robots humanoides en la línea de montaje de sus coches eléctricos
Xiaomi anunció que sus robots humanoides han comenzado a trabajar de forma autónoma en una estación de ensamblaje de su planta de vehículos eléctricos, marcando su primer despliegue en un entorno industrial real. Según la compañía, los robots operan en el taller de fundición a presión, donde se encargan de instalar tuercas autorroscantes en componentes estructurales del vehículo, una tarea repetitiva que exige precisión y tiempos de ciclo ajustados. El piloto se está llevando a cabo en la fábrica de Xiaomi Auto en Pekín, integrada en el ecosistema de producción del sedán eléctrico SU7, que la firma presentó como su apuesta estratégica en el mercado de vehículos eléctricos inteligentes.
Durante las pruebas, el robot humanoide ha logrado mantener tres horas consecutivas de operación totalmente autónoma en la estación de instalación de tuercas, cumpliendo con los requisitos de ritmo de la línea, con ciclos de hasta 76 segundos. De acuerdo con los datos de Xiaomi, el sistema alcanzó una tasa de éxito del 90,2% en la instalación simultánea a ambos lados del puesto de trabajo, una cifra que la empresa afirma que está mejorando progresivamente conforme se refina el modelo de control y la integración con la línea de producción. El despliegue se ha descrito internamente como una fase de “prácticas” del robot en la planta, en la que se evalúan su fiabilidad, estabilidad y capacidad de trabajar de forma continua en un entorno industrial complejo.
La compañía explica que el robot emplea una combinación de modelos de Visión-Lenguaje-Acción (VLA) y aprendizaje por refuerzo, entrenados con cientos de millones de simulaciones para mejorar su equilibrio, capacidad de percepción y precisión en la manipulación de piezas. Este enfoque permite al sistema adaptarse a perturbaciones físicas, mantener la estabilidad ante vibraciones o golpes, y transferir sin ajustes adicionales el comportamiento aprendido en entornos virtuales a los robots físicos en la fábrica. Xiaomi destaca que la meta no es sólo sustituir tareas manuales concretas, sino sentar las bases para una nueva generación de robots generalistas capaces de interactuar con herramientas, equipos de visión artificial y sistemas de control de calidad basados en inteligencia artificial.
El fabricante chino subraya que el puesto de instalación de tuercas autorroscantes es el primer paso de una estrategia más amplia para escalar el uso de robots humanoides en múltiples estaciones de trabajo dentro de la planta. Entre los siguientes casos de uso que se están probando figuran operaciones de bin-picking (recogida de piezas desde contenedores), tareas de colocación de emblemas frontales y otros procesos repetitivos de alto volumen donde la consistencia y la seguridad son críticas. La hoja de ruta contempla extender estos pilotos a otros puntos de la línea de montaje del vehículo, coordinando los robots humanoides con robots industriales tradicionales, sistemas de visión 3D y soluciones de inspección automatizada.
Lei Jun, fundador y consejero delegado de Xiaomi, ha reiterado que la compañía prevé desplegar un gran número de robots humanoides en sus fábricas en un horizonte de cinco años, en línea con su estrategia de apostar por la “inteligencia encarnada” como la siguiente gran plataforma tecnológica. El ejecutivo ya había anticipado que los robots se utilizarán inicialmente en escenarios industriales y de servicios, con especial énfasis en las líneas propias de producción de smartphones, dispositivos IoT y vehículos eléctricos, antes de contemplar aplicaciones domésticas a gran escala. Xiaomi considera que este despliegue forma parte de la transición de la industria china hacia la manufactura inteligente, en la que la mano de obra de bajo coste pierde peso frente a la automatización avanzada y los sistemas de IA integrados en la fábrica.
El movimiento sitúa a Xiaomi en la carrera global por los robots humanoides industriales, donde compite con empresas como Tesla, que desarrolla su robot Optimus para tareas en planta, y el fabricante chino Xpeng, que ha anunciado planes para construir una base de producción masiva de humanoides antes de finales de 2026. Analistas del sector señalan que, aunque la tasa de éxito del 90,2% muestra que la tecnología aún se encuentra en fase de maduración, el hecho de que el robot pueda operar de forma autónoma durante varias horas en una cadena de montaje real supone un hito relevante en la evolución de la robótica aplicada a la industria automotriz. También apuntan a que los datos de rendimiento obtenidos en este tipo de pilotos serán determinantes para evaluar el retorno de inversión, el impacto en costes laborales y la viabilidad de una adopción masiva en otras fábricas dentro y fuera de China.
Xiaomi ha recordado que su apuesta por la robótica biónica se remonta a la presentación del robot cuadrúpedo CyberDog y del humanoide CyberOne, que sirvieron como plataforma de experimentación para motores, actuadores, sensores y algoritmos de movimiento que ahora se trasladan a aplicaciones industriales. Con la integración de su división de robótica en la planta de Xiaomi Auto en Pekín, la empresa ha reforzado un ecosistema que incluye centros de innovación, alianzas con otras compañías de humanoides y programas piloto para acelerar la adopción de estas tecnologías en entornos reales. La firma sostiene que, a medio plazo, la convergencia entre robots humanoides, vehículos eléctricos inteligentes y sistemas de control basados en IA puede redefinir tanto los procesos de producción como los modelos de negocio asociados al automóvil conectado.