Europa registró un récord histórico de precios negativos de electricidad en 2025 por renovables.

Europa vivió un aumento sin precedentes en precios negativos de electricidad en 2025, impulsado por la expansión acelerada de renovables como solar y eólica que superaron la demanda en horas pico, combinada con demanda estancada y limitaciones en almacenamiento y redes. Alemania registró 573 horas de precios negativos, un 25% más que en 2024, mientras España duplicó sus horas respecto al año anterior y Francia superó las 400 por primera vez.

Factores impulsores

La capacidad solar en España creció de 9 GW en 2020 a 32 GW en 2025, gracias a subsidios, mientras la eólica y solar superaron el 30% de la generación eléctrica en la UE, por encima de los combustibles fósiles combinados. En días soleados o ventosos, la producción excede la demanda, forzando precios negativos ya que los productores pagan para descargar exceso de energía y evitar paradas costosas de plantas.​

Beneficios para consumidores

Los precios mayoristas bajos se trasladaron a los hogares: en el primer semestre de 2025, los precios minoristas cayeron un 1,5% interanual en la UE, y sin impuestos descendieron más desde 2023 tras picos en 2021-2022. Países como Hungría, Bulgaria y Malta registraron los precios más bajos, mientras Alemania superó la media en un 37%.​

Comparación con EE.UU.

En contraste, los consumidores estadounidenses enfrentan facturas en aumento por precios de gas más altos y menor penetración renovable, mientras Europa aprovecha mercados liberalizados e interconexiones que moderan volatilidades. Noruega, Suecia y Dinamarca mantuvieron precios por debajo de regiones como PJM en EE.UU. gracias a hidroeléctrica y competencia.​

Desafíos y soluciones

Los precios negativos resaltan cuellos de botella en almacenamiento, flexibilidad y diseño de mercados, afectando rentabilidad de plantas convencionales y requiriendo más baterías y demanda flexible. La UE impulsa reformas para incentivar almacenamiento y gestión de demanda, mientras la solar sigue creciendo pese a precios bajos en PPA.