Europa registró un récord histórico de precios negativos de electricidad en 2025 por renovables.
Factores impulsores
La capacidad solar en España creció de 9 GW en 2020 a 32 GW en 2025, gracias a subsidios, mientras la eólica y solar superaron el 30% de la generación eléctrica en la UE, por encima de los combustibles fósiles combinados. En días soleados o ventosos, la producción excede la demanda, forzando precios negativos ya que los productores pagan para descargar exceso de energía y evitar paradas costosas de plantas.
Beneficios para consumidores
Los precios mayoristas bajos se trasladaron a los hogares: en el primer semestre de 2025, los precios minoristas cayeron un 1,5% interanual en la UE, y sin impuestos descendieron más desde 2023 tras picos en 2021-2022. Países como Hungría, Bulgaria y Malta registraron los precios más bajos, mientras Alemania superó la media en un 37%.
Comparación con EE.UU.
En contraste, los consumidores estadounidenses enfrentan facturas en aumento por precios de gas más altos y menor penetración renovable, mientras Europa aprovecha mercados liberalizados e interconexiones que moderan volatilidades. Noruega, Suecia y Dinamarca mantuvieron precios por debajo de regiones como PJM en EE.UU. gracias a hidroeléctrica y competencia.
Desafíos y soluciones
Los precios negativos resaltan cuellos de botella en almacenamiento, flexibilidad y diseño de mercados, afectando rentabilidad de plantas convencionales y requiriendo más baterías y demanda flexible. La UE impulsa reformas para incentivar almacenamiento y gestión de demanda, mientras la solar sigue creciendo pese a precios bajos en PPA.