México envía alimentos e insumos a Cuba pese a presiones de Trump

Sheinbaum anuncia ayuda humanitaria a Cuba esta semana por crisis energética

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció el 1 de febrero de 2026 que el país enviará esta semana ayuda humanitaria a Cuba con alimentos y “insumos fundamentales”, coordinada por la Secretaría de Marina, mientras busca vías diplomáticas para resolver el suministro de petróleo a la isla. La medida responde a la profunda crisis energética y humanitaria en Cuba, agravada por la suspensión de envíos venezolanos tras la intervención estadounidense y amenazas de aranceles de Washington a proveedores externos.

Anuncio de Sheinbaum durante gira en Sonora
Durante un acto público en el puerto de Guaymas, Sonora, el domingo 1 de febrero, Sheinbaum declaró: “Estamos planeando una ayuda humanitaria a Cuba (…) de alimentación y otros productos en lo que resolvemos de manera diplomática todo lo que tenga que ver con el envío de petróleo por razones humanitarias”. La Secretaría de Marina (Semar) coordinará el envío inmediato de alimentos, enseres e insumos básicos para atender necesidades urgentes del pueblo cubano, enfatizó la mandataria.

Sheinbaum insistió en que se trata de un apoyo humanitario al pueblo cubano, no un asunto entre gobiernos, y reiteró gestiones diplomáticas con Estados Unidos para mantener envíos de crudo sin violar sanciones. El canciller Juan Ramón de la Fuente ha sostenido conversaciones con el secretario de Estado Marco Rubio para explorar soluciones, invocando el derecho internacional y la Constitución mexicana.

Crisis en Cuba y rol histórico de México
Cuba enfrenta una aguda escasez de combustible, electricidad y alimentos desde 2024, exacerbada por la suspensión de crudo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención militar estadounidense en ese país. México se convirtió en proveedor clave con envíos regulares de petróleo, justificados como ayuda humanitaria, pero Washington amenazó con aranceles del 25–100% a países que abastezcan a la isla.

México ha enviado múltiples cargamentos desde 2024, incluyendo 50.000 toneladas de harina de trigo en enero de 2026 y medicinas, bajo la doctrina Estrada de no intervención y solidaridad latinoamericana. La ayuda actual busca paliar cortes eléctricos de hasta 20 horas diarias y desabastecimiento en hospitales y transporte público.

Presión de EE.UU. y respuesta mexicana
El presidente Donald Trump confirmó conversaciones con Sheinbaum para que México detenga los envíos de petróleo, alegando que benefician al régimen cubano. Sheinbaum negó haber hablado directamente con Trump sobre el tema, pero afirmó que México mantendrá su posición humanitaria pese a las presiones. El canciller de la Fuente reafirmó que la asistencia se sustenta en normas constitucionales y el derecho internacional, sin poner en riesgo la relación bilateral.

México negocia excepciones arancelarias y vías diplomáticas para combustible, priorizando la estabilidad regional y evitando una crisis humanitaria mayor en Cuba. Analistas destacan que la ayuda fortalece la influencia mexicana en el Caribe, aunque genera tensiones con Washington en un contexto de realineamiento post-Maduro.

Detalles logísticos y contenido de la ayuda
La Semar movilizará el cargamento desde puertos mexicanos como Veracruz o Manzanillo hacia La Habana, incluyendo alimentos no perecederos, productos higiénicos y medicinas básicas, según declaraciones oficiales. No se han precisado volúmenes exactos, pero precedentes incluyen envíos de 20.000 toneladas de maíz y arroz en meses previos.

La distribución en Cuba correrá a cargo de autoridades locales, con inspecciones mexicanas para garantizar llegada a la población vulnerable. Esta semana se concretará el primer embarque, mientras prosiguen diálogos para petróleo, que México suministró en 200.000 barriles mensuales hasta finales de 2025.

Implicaciones regionales y perspectivas
La iniciativa de Sheinbaum refuerza la tradición mexicana de solidaridad con Cuba, iniciada por López Obrador y continuada en su Gobierno, pese a presiones de Trump, quien prioriza el aislamiento de La Habana. Países como Venezuela (post-Maduro) y Brasil observan el desarrollo, que podría inspirar coaliciones latinoamericanas frente a sanciones unilaterales.

México enfatiza que la ayuda es temporal hasta resolver el petróleo diplomáticamente, evitando escaladas comerciales con su principal socio. Analistas prevén que el envío fortalezca la posición de Sheinbaum en foros multilaterales como CELAC y la ONU, defendiendo el principio de no injerencia.