Dos veleros desaparecidos arriban a La Habana

Llegan a Cuba dos barcos de ayuda humanitaria tras desaparecer en el Caribe

Dos barcos del convoy Nuestra América que transportaban ayuda humanitaria desde México arribaron a La Habana el sábado, tras permanecer varios días en paradero desconocido en el Caribe. Las autoridades mexicanas y cubanas habían activado un operativo de búsqueda y rescate después de perder contacto con las embarcaciones, que finalmente llegaron a la isla con todos sus tripulantes a salvo.

Los veleros Friendship y Tiger Moth formaban parte de la delegación mexicana del convoy Nuestra América, que desde el 21 de marzo zarpa desde Isla Mujeres, en el sureste mexicano, con destino a Cuba para entregar carga de alimentos, medicamentos, productos de higiene y equipos de energía solar. La Marina de México informó que el jueves se activó un plan de búsqueda y rescate después de que cesara la comunicación con las embarcaciones, que se encontraban a unos 80 millas náuticas al noreste de La Habana.

La incertidumbre terminó cuando un avión de la Secretaría de Marina ubicó a ambos veleros en alta mar y pudo restablecer el contacto vía radio. Con el auxilio de la embarcación Prácticos del puerto de La Habana, las dos naves entraron a la bahía de la capital cubana pasadas las 16:00 horas (20:00 GMT) del sábado, con nueve tripulantes en total, entre activistas y voluntarios de distintas nacionalidades, incluidas dos mujeres, seis hombres y un menor de tres años.

El arribo de estos barcos pone en Cuba aproximadamente 30 toneladas de ayuda humanitaria suministradas por el convoy Nuestra América en las últimas semanas, en un contexto de dificultades económicas y un bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. El Gobierno cubano celebró la llegada de la ayuda y destacó la labor de las organizaciones civiles y de la flotilla, que ha movilizado además a cientos de activistas y delegados solidarios hacia la isla.

Las autoridades mexicanas indicaron que se mantuvo coordinación con las instancias de seguridad y marítimas de Cuba y Estados Unidos para asegurar la navegación de las embarcaciones hacia el puerto. El caso ha generado debate sobre las condiciones de seguridad para pequeñas embarcaciones en travesías transcaribeñas, aunque todas las partes enfatizan que el resultado final es positivo por la preservación de las vidas humanas y la entrega exitosa de la ayuda.