Bitcoin rebota en febrero de 2026, pero el mercado aún duda sobre su sostenibilidad

Bitcoin recupera terreno tras la corrección de 2025, pero persiste la incertidumbre

Bitcoin ha recuperado más del 10% en febrero de 2026, superando temporalmente los 70.000 dólares, tras meses de fuertes caídas desde el pico de 126.000 dólares de octubre de 2025. Analistas y exchanges señalan un rebote técnico y una liquidez más contenida, aunque con dudas sobre la firmeza de la tendencia alcista a medio plazo.

Recuperación en febrero de 2026

En febrero de 2026, Bitcoin ha experimentado un repunte que lo sitúa de nuevo por encima de 70.000 dólares en varias sesiones, con máximos cercanos a 71.450 dólares en el mercado estadounidense. Durante la primera quincena del mes, el volumen total del mercado cripto se ha elevado a 100.000 millones de dólares en 24 horas, de los que Bitcoin representa cerca del 56,7% de la capitalización dominante. Estos niveles confirman un rebote claramente perceptible, aunque aún por debajo de los máximos de solo unos meses antes.

Contexto de la caída previa

La ascesa de 2026 se produce tras una corrección de casi el 50% desde el pico de 126.000 dólares alcanzado en octubre de 2025, cuando el sentimiento alcista se desinfló por tomas de beneficios y mayor aversión al riesgo. En ese periodo, el precio de Bitcoin se situó por debajo de 70.000 dólares, generando un ajuste que muchos analistas consideran una “limpieza” del exceso de apalancamiento y una reestructuración de la oferta. La recuperación actual se analiza como un rebote técnico dentro de un rango, antes de que quede claro si el mercado entra en un nuevo ciclo alcista o prolonga la fase de consolidación.

Indicadores de mercado y volatilidad

Los datos de liquidez y volumen muestran que la presión vendedora continúa siendo relevante, con órdenes de venta dominantes en alrededor del 56% del flujo en exchanges como Binance y Bybit, mientras que plataformas como Coinbase registran una proporción más equilibrada entre compra y venta. Aun así, el sentimiento de miedo y codicia en el ecosistema cripto se mantiene en niveles moderados, sin caer en pánico extremo, lo que sugiere que muchos inversores ya han asumido la corrección como parte de la volatilidad estructural del activo.

Según proyecciones recientes, un movimiento de alrededor del 10% en el precio de Bitcoin podría desencadenar unos 4.340 millones de dólares en liquidez de posiciones cortas, mientras que un descenso del 10% podría forzar el cierre de unos 2.350 millones de dólares en posiciones largas. Esto refleja un mercado altamente apalancado, donde pequeños movimientos pueden generar fuertes reacciones de corto plazo, pero también aumentan el riesgo de nuevas correcciones bruscas.

Expectativas y perspectiva 2026

Varias casas de análisis y ejecutivos del sector situaron a principios de 2026 el rango esperado para Bitcoin entre 75.000 y 225.000 dólares, dependiendo de factores como la política monetaria de la Reserva Federal, la inflación y la evolución normativa. Algunos estiman zonas de consolidación en torno a 120.000–170.000 dólares, mientras otros admiten escenarios más agresivos hacia niveles superiores, siempre que el flujo en los ETF de Bitcoin y la liquidez se mantengan estables.

Existe consenso en que el contexto de 2026 combina varios factores: oferta limitada por el último halving, mayor presencia institucional a través de ETF, y la posibilidad de un marco regulatorio más claro en Estados Unidos, como el proyecto de ley conocido como Clarity Act. Estos elementos sustentan la idea de que el rebote actual podría ser más que un simple rebote técnico, pero también aumentan la probabilidad de fases de volatilidad intermedia antes de consolidar un nuevo tramo alcista.

Riesgos y señales de alerta

A pesar de la recuperación, los analistas advierten que la prudencia sigue siendo clave. La corrección de 2025 ha dejado a la industria con volúmenes de trading aún inferiores a los máximos, lo que indica que parte del capital de riesgo aún no ha regresado de forma plena al mercado. Además, la dependencia de la liquidez en exchanges específicos y la concentración de posiciones en derivados pueden amplificar movimientos bruscos de precios en cualquier dirección.

En este contexto, muchos inversores y gestoras consideran que el “rebote” actual exige una estrategia de entrada escalonada y gestión de riesgo, más que la adopción de posiciones masivas basadas en la euforia del mercado. La duda central que se plantea es si el escenario de 2026 será de consolidación prolongada con volatilidad moderada o de un nuevo ciclo alcista que, como en ciclos anteriores, pueda impulsar el precio hacia nuevos máximos históricos.